Mauro Quiroga no es un atacante excepcional, pero su estatura, fortaleza física y muy buen juego de cabeza, le ayudó al Cartaginés a llegar a semifinales del Apertura y clasificar a la Copa de Campeones de Concacaf.
En el cierre de temporada, Quiroga fue estelar del ataque brumoso e hizo pareja con Marco Ureña. Mauro fue la primera baja de la nómina brumosa para el Clausura y días después se anunció que Ureña también abandonaba el barco azul.
Cartaginés se deshizo de su binomio de ataque titular y los sorprendidos seguidores del cuadro de la Vieja Metrópoli siguen recibiendo noticias negativas, cuando se informó que el picaresco atacante catracho Jesús Batiz, al igual que Ureña, será nueva pieza de Sporting.
¿Se desangra el Cartaginés?
El experimentado defensor central Everardo Rubio regresó al Herediano, pero en retaguardia, el nuevo timonel brumoso, Amarini Villatoro cuenta con mano de obra suficiente y de buena calidad.
José Luis Quirós, Yael López, Marcelo Pereira, Diego Mesén, Randall Cordero y Diego González conforman una sólida línea defensiva, complementada por una cintura de alto voltaje, sin duda la mejor zona de los brumosos: Luis Flores, Douglas López, Bernald Alfaro, Christopher Núñez, Leonardo Alfaro y José Rodríguez Chiroldes entre otros.
Suponemos que Villatoro, con la anuencia de su patrón, reforzará al equipo, pero si Cartaginés no suma piezas en ataque, todo proyecta a una formación de retaguardia reforzada en las narices del portero Kevin Briceño.
Un 5-4-1 donde Johan Venegas será el llanero solitario en la línea de metralla, respaldado quizá en los flancos por José Mora, un velocista del carril derecho y el talentoso Ariel Castrillo en el otro sector, donde igual puede figurar el zurdo Suhander Zúñiga, acostumbrado a jugar al ataque con San Carlos y Alajuelense. Esteban Castro y el novato Isaac París serán relevos.
Por la fuga de talentos que se trasladan del Cartaginés a Sporting, equipo que dirigirá Andrés Carevic, todo hace suponer que la relación “obrero-patronal” entre don Leonardo Vargas, presidente brumoso y el técnico argentino que condujo a los azules a los primeros planos, no terminó en buenos términos.
Aunque suene duro el calificativo, el Cartaginés ha sido desangrado, se quedó sin línea delantera y habrá que esperar para conocer si en estos días, el equipo de la Vieja Metrópoli firma futbolistas de peso.





































