Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 13 Abril, 2011


¿Cuánto importa lo del “Li-Li”?

El pasado fin de semana los medios dieron mucha importancia a la ruptura del pacto “Li-Li” en la Asamblea Legislativa. Se refiere a un acuerdo entre los partidos Liberación Nacional (PLN) y Libertario para aprobar ciertos proyectos de ley en un periodo de tiempo perentorio. Me puse a preguntar ¿cuánto interés podría provocar entre el pueblo costarricense esa novedad? ¿Aumentarían los ratings o la lectura de prensa escrita al divulgar esta noticia? ¡Sinceramente lo dudo!
¿Qué tal la noticia que el PLN está dividido y que posiblemente no se reelegiría la actual jefa de fracción en la Asamblea? Para no dedicar toda la atención a la legislatura, ¿Cuánto interés despierta que hubiera algunos cambios en el gabinete de la Presidenta?
La verdad es que estas noticias y otras similares son del interés de un pequeño grupito que pasa su vida en la estratosfera política; incluye unos comunicadores, unos directores de instituciones públicas y los políticos mismos. Para el resto de los habitantes, preocupados con sus quehaceres diarios, todo este tipo de maniobra política realmente sirve más bien para desprestigiar lo que es el sistema institucional.
En las encuestas se nota que los partidos políticos y la Asamblea Legislativa constituyen las instituciones nacionales que inspiran menos confianza entre el pueblo. Con pocas excepciones, no se conocen los nombres de los diputados, y tampoco de los ministros. Eso sí, si intentan subir su salario se oye en todos los rincones del país un repudio fuerte y vociferante.
El problema fundamental es que existe una desconexión entre lo que hacen estas personas “líderes” y lo que es la vida cotidiana del que los eligió. Los costarricenses están preocupados por la seguridad en las comunidades donde viven, por el hecho de que los salarios que reciben no rinden para cubrir sus necesidades, por el futuro de sus hijos, por las colas en los EBAIS y las esperas para citas en general en la Caja, por el transporte público deficiente, por su alto endeudamiento y los intereses que tienen que pagar y tantos temas más. Estos problemas de la vida cotidiana se tocan en las campañas electorales cada cuatro años, pero después no se sabe más hasta la próxima vez que hay que ir a las urnas. Hasta hubo políticos que hicieron campaña con el lema “hechos y no palabras” dando la impresión de que entendían que existe este problema de desconecte; pero después si son elegidos siguen en lo mismo.
Preguntan los habitantes “¿qué tiene que ver la ruptura del pacto “Li-Li” con el hecho de que anteanoche asaltaron una casa a 100 metros de la mía y después de repetidas llamadas apareció la autoridad dos horas más tarde? La posible reelección del Presidente de la Asamblea Legislativa, ¿tendrá alguna relación con el precio que pago por el arroz que consumimos en mi casa?
¿Es la situación actual mejor o peor que la vivida en gobiernos pasados? Esto no me atrevo a contestarlo, pero en la CID/Gallup vamos a pedir el parecer de los costarricenses en nuestra próxima encuesta. Mejor que lo digan ellos.
Pero me pregunto, ¿no sería buena idea que por un tiempo los medios todos impusieran un boicot y no cubrieran todas estas noticias que parecen superfluas a nuestras vidas? ¡¡Quizás si se dieran cuenta que nadie les estaba prestando atención harían algo para mejorar su desempeño!!

Carlos Denton
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