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Viernes 9 Septiembre, 2011

Costa Rica con puertos de primera

La puesta en marcha del proceso de modernización de los puertos del Caribe de Costa Rica provocó la atención de las principales empresas portuarias y del transporte marítimo a nivel mundial, tanto por la innovación de su plan como por el monto de la inversión.
Costa Rica se quitó el miedo de pensar en grande y apostó al cambio de modelo de operación de los puertos de Limón y Moín, en donde se concentra cerca del 80% de la exportación e importación de mercancías. Los estudios elaborados por una empresa consultora internacional de primer orden, demuestran que vamos en proceso de crecimiento y no podemos quedarnos con el cuello de botella que ya empieza a asfixiar a nuestros productores e industriales nacionales.
Después del Canal de Panamá, país que ya arrancó la ampliación con una inversión de $5.250 millones, de los cuales ya invirtieron $4 mil millones, la siguiente obra grande de ingeniería en América Latina es la construcción de una isla frente a Puerto Limón, que se convertirá en una moderna Terminal Especializada de Contenedores.
Desde que este proyecto fue anunciado, Costa Rica no lo pensó dos veces para planear también inversión en la construcción de instalaciones portuarias. Por la dinámica que imprime nuestro vecino país en el comercio internacional, como por la innovación en buenas prácticas en la ingeniería portuaria se apostó por una inversión de casi $1.000 millones.
Otros países del área están impulsado igualmente inversiones de gran magnitud, pero estimulando la atracción de empresas bajo el modelo de concesión, con elementos claves que reducen los riesgos: terrenos adecuados, dragados y escolleras.
En Costa Rica, dado sus condiciones de país pobre y con serios problemas para que el Estado invierta, eliminó todas estas ventajas que se le ofrecen casi de oficio al concesionario. El proyecto de construcción de una terminal especializada de contenedores en Puerto Moín corre a cuenta y riesgo del concesionario, sin ningún tipo de incentivo.
Cuando entre en operación el nuevo puerto de Moín, Costa Rica estará en condiciones de competir con Panamá, Colombia y con los países del Caribe, y será al mismo tiempo un foco de atracción de empresas para Limón, que generarán empleo.
Así es como se estimula la competencia, dentro del mismo puerto con más líneas navieras a disposición de los exportadores e importadores nacionales, y fuera de nuestras fronteras con la atracción de carga, al tener una posición estratégica cercana al Canal de Panamá.
Mientras que en Manzanillo, México, el Estado aportará el 45% de los 770 millones de la construcción de una terminal para contenedores para atender tres barcos; en Buenaventura, Colombia, invertirá $450 millones en la ampliación de sus instalaciones, adquisición de equipo portuario y en informática. Ambos puertos están concesionados.
La carrera por la modernización portuaria está a la orden del día en los principales puertos de México, Colombia, Panamá, Brasil, Chile, Perú y ahora Costa Rica que ven en el modelo de concesión el espacio necesario para que la empresa privada haga la inversión que el Estado no puede hacer.
Mientras se construye el nuevo puerto, Japdeva invertirá en equipamiento y mejoras en los puertos de Limón y Moín, para dar un servicio eficiente. A partir de 2016 esos puertos atenderán la carga a granel, fruta paletizada, pasajeros, hierro, etc., es decir todo aquello que no sean buques exclusivos para contenedores.
En el siglo pasado Costa Rica tuvo un rezagado de 65 años de inversión portuaria hasta que en 1970 se construyó el muelle 70 en Puerto Limón. Nos ponemos a la delantera ahora con la construcción de un puerto de primera a cargo de una empresa de clase mundial, cuando la Presidenta de la República, Laura Chinchilla, firmó el Contrato de Concesión.
A partir de ese momento, entramos de lleno en la competencia por la atracción de líneas navieras y empresas dedicadas a la actividad portuaria. ¿Qué estamos esperando entonces? Pongámonos a trabajar por Costa Rica y por el progreso de la provincia de Limón.

Allan Hidalgo Campos
Presidente ejecutivo Japdeva