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Viernes 24 Octubre, 2014

Lamentabilísima es la pérdida del liderazgo de Costa Rica en materia de derechos humanos en el seno de Naciones Unidas


Costa Rica – derechos humanos

Lamentabilísima es la pérdida del liderazgo de Costa Rica en materia de derechos humanos en el seno de Naciones Unidas.
Se trata de una derrota diplomática injustificable del gobierno de Luis Guillermo Solís, del embajador ante la ONU, de la política exterior costarricense y del país en general.


“Embarriala” más la cancha el Canciller al declarar que Costa Rica lanzó tarde su candidatura a la reelección y “no hubo tiempo de obtener apoyo”.
Entonces, ¿dónde está la organización de prioridades del Ministerio de Relaciones Exteriores, y del país en general? La excusa de que algunos países comienzan a hacer cabildeo hasta ocho años antes es inverosímil.
El privilegio de ocupar un sitio en el Consejo de Derechos Humanos da a nuestro país relevancia internacional en la materia —que bien meritamos por la conquista de todos los costarricenses.
No es aceptable que por falta de organización —¿o interés?— hayamos perdido el palco desde el que venimos siendo autoridad indiscutible en derechos humanos.
Ya no tendremos ni voz ni voto en ese organismo, en momentos en que tantas personas hablan, reclaman o denuncian en relación con los derechos humanos por todo el mundo.
Que este evento no sea un augurio del comportamiento y estrategia morigerados por la actual administración en los organismos internacionales, de lo contrario, Costa Rica perderá no solamente su relevancia en materia que le compete por crédito propio, sino que también perderemos todos los costarricenses al debilitarse nuestra identidad cívica ante el prestigio internacional.
Eso nos haría perder una autoridad moral que hemos ganado —aunque algunas veces sea algo que olvidamos— con la sangre de nuestros abuelos.
Costa Rica, con dolor para la mayoría de los costarricenses, pierde protagonismo ante el mundo en una de las áreas en las que más ha marcado diferencia.
Trabajemos para recuperarlo. No se tira por la borda lo que tanto significa y tanto costó para nosotros.

Ricardo Sossa

Periodista y politólogo