La innovación y el emprendimiento de alto impacto se han consolidado a nivel global como motores clave del desarrollo económico y social.
Las empresas con alto potencial de crecimiento no solo generan empleos formales de largo plazo, sino que también pueden catalizar la productividad, atraer inversión y ofrecer soluciones innovadoras a retos sociales y ambientales.
Sin embargo, Costa Rica enfrenta desafíos claros para construir un ecosistema emprendedor dinámico: debilidades estructurales en financiamiento, cultura emprendedora, formación especializada, infraestructura institucional y políticas públicas.
CRUSA es un actor relevante y articulador que está interviniendo en muchos de esos frentes: financiamiento temprano, inclusión de género, apoyo sectorial especializado, invitaciones a innovación ambiental, formación técnica, entre otros.
“Avanzar hacia un ecosistema verdaderamente dinámico exigirá esfuerzos intersectoriales decididos: acelerar marcos regulatorios que fomenten la innovación, articular de manera efectiva a los sectores público, privado y académico, y fortalecer redes de mentoría, formación y capital en las etapas tempranas del emprendimiento”, afirmó Byron Salas, Director Ejecutivo de CRUSA
“Si logramos articular estos esfuerzos con las iniciativas del gobierno y fortalecer de forma sistémica el acceso a financiamiento e infraestructura, el ecosistema emprendedor podría convertirse en una palanca clave para que Costa Rica avance hacia un crecimiento económico inclusivo, sostenible e innovador, impulsado por emprendimientos de alto impacto y con participación de todos los sectores del país”, señaló Salas
De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), entre 2020 y 2023 Costa Rica se ubicó entre los ecosistemas emprendedores menos desarrollados de los países miembros, con indicadores muy por debajo del promedio internacional. Esto refleja un escenario en el que, pese al interés por emprender, la infraestructura de apoyo sigue siendo débil.
Brechas estructurales persistentes
El país aún carece de un sistema robusto de incubación y aceleración de startups de impacto.
Las iniciativas existentes enfrentan limitaciones en gestión profesional, redes de mentoría, programas integrales de formación, coordinación con redes de inversión ángel o fondos de riesgo, y colaboración internacional.
El acceso a financiamiento temprano es especialmente restringido; los bancos no suelen asumir riesgo, lo que deja un vacío en las primeras etapas.
En paralelo, aunque hay interés y talento emprendedor, la cultura emprendedora no está completamente arraigada: la aversión al riesgo, la preferencia por la estabilidad laboral, y la falta de redes de apoyo son barreras reales.
Además, muchos emprendedores con vocación provienen de la clase media, lo que limita su acceso a capital familiar, redes poderosas, y mentorías que suelen estar más disponibles para emprendedores con mayores privilegios.
“Uno de los grandes desafíos del ecosistema de emprendimiento dinámico en Costa Rica es la persistente brecha de género, especialmente en sectores de alto potencial como STEM. La baja participación de mujeres en espacios de incubación, mentoría y acceso a capital limita no solo su desarrollo individual, sino también la capacidad colectiva del país para innovar, generar valor y construir un crecimiento verdaderamente inclusivo y sostenible”, señaló Salas.
CRUSA: ejemplos de acción concreta en el ecosistema
Dentro de este panorama, CRUSA aparece como un actor clave que ya está impulsando varias iniciativas que apuntan a mitigar algunas de las debilidades estructurales mencionadas.
Iniciativas como Constelar, que impulsa emprendimientos STEM liderados por mujeres, Cultiva+, que ofrece financiamiento no reembolsable y acompañamiento técnico a pymes agroindustriales fuera del Gran Área Metropolitana, y el Programa de Aceleración Empresarial Agritech, enfocado en escalar pymes emergentes que desarrollan tecnología o servicios innovadores para el sector agroalimentario, son ejemplos concretos de cómo se puede dinamizar el ecosistema emprendedor desde distintos sectores productivos. Estas iniciativas se desarrollan en alianza con actores clave como PROCOMER, Impact Hub, INA, IICA, entre otros.
Con programas como estos, CRUSA aporta a llenar varios de los vacíos que afectan al ecosistema emprendedor costarricense, parte de estas acciones se expusieron en el Desayuno Ejecutivo de La República el pasado miércoles 24 de setiembre.
Puntos de mejora
Estos son acciones claves que se deben mejorar para un verdadero ecosistema emprendedor
- La escala: muchos programas abarcan un número limitado de beneficiarios, lo que limita su alcance
general en el país.
- Sostenibilidad: algunos proyectos requieren continuidad financiera, institucional y de apoyo más allá
del ciclo de convocatoria.
- Coordinación institucional: maximizar el impacto requiere que estas iniciativas se integren y
complementen con políticas públicas, regulación favorable, redes de mentoría, protección legal, etc.
- Medición de impacto: asegurar que los proyectos apoyados realmente escalen y generen empleo formal,
innovación durable, externalidades positivas verificables.