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Viernes 4 Febrero, 2011

Contribuir a enfrentar la crisis no arruina a las autónomas

Leí con atención el artículo de don Carlos Denton, “El superávit en las instituciones autónomas”, publicado este miércoles en La República, en alusión a la propuesta de los diputados socialcristianos, para que se tomen fondos de esos millonarios recursos para atender el problema del déficit fiscal, calculado en un 2,5% del PIB.
Es nuestro interés, como diputados de la República, contribuir a la solución de tan grave problema nacional, buscando alternativas que no afecten a sectores sociales y productivos, en particular a los asalariados.

A partir de esa inquietud, y con el respaldo de la Contraloría General de la República, logramos detectar la existencia de millonarios superávits de las instituciones autónomas, de donde perfectamente se pueden tomar recursos, sin poner en entredicho su autonomía, sus finanzas y sus inversiones.
De conformidad con esos estudios, cuya validez nadie ha cuestionado, descubrimos la existencia en 2010, de un superávit consolidado de un billón trescientos setenta y nueve mil ochocientos dieciséis millones.
Además, hay un renglón en el presupuesto de las autónomas denominado “sumas sin asignación presupuestaria”, que para 2011 tiene un monto de 490.242.9 millones de colones.
Agréguese la existencia de partidas millonarias para financiar una suerte de planilla paralela al personal ordinario de las instituciones, sumas elevadas en viajes y viáticos al exterior, alquileres de edificios, gastos en propaganda y publicidad, así como en actividades protocolarias y sociales, todas por montos considerables, que pueden y deben recortarse, máxime en tiempos de crisis, sin que ello genere crisis ni descalabro institucional.
En ese universo de millones, es perfectamente posible hacer un traslado de dinero a la caja única del Estado para enfrentar el déficit, que apenas llega a los 550 mil millones de colones, e iniciar un proceso para acabar con esa paradoja nacional que significa tener un Gobierno pobre en medio de instituciones ricas.
Puede tener seguridad, don Carlos, que no pretendemos acabar con la autonomía de las autónomas, ni con los recursos necesarios para garantizar sus inversiones y negocios, pero esas entidades son nacionales, forman parte del aparato del Estado costarricense, y tienen una obligación solidaria con el país y con el pueblo.

Luis Fishman
Diputado