Hernán Medford está envalentonado por el buen paso del Saprissa. Como le es usual cuando su equipo gana, aunque ese triunfo se produzca en la “Saprihora” y por una jugada que el “Monstruo” tiene patentada desde que juegan juntos Kendall Waston y Mariano Torres, exigió a los colegas que asisten a la conferencia de prensa, que analizaran la intensidad que desarrolló el Saprissa en el encuentro.
Y “El Pelícano” lo repitió tres veces: “cuando un equipo de Saprissa juega con esa intensidad, el triunfo es meritorio. Le pasamos por encima al Herediano en todo: en fútbol, en intensidad, en lo táctico.
Vimos a Saprissa tácticamente bien parado, intenso y corriendo”, manifestó el entrenador morado.
Sinceramente, no vimos esa intensidad tan intensa del Saprissa (valga la redundancia) por ninguna parte.
El portero del Team, Danny Carvajal, ni tocó bola. Si don Hernán quiere saber lo que es jugar con intensidad, que analice los dos juegos que el Cartaginés le soportó al Vancouver Whitecaps. Ese equipo canadiense sí jugó con intensidad, hasta que pudo romper la heroica resistencia de los brumosos después de 148 minutos de asedio, presión, ritmo trepidante, ataque por los flancos, en síntesis, un fútbol arrollador, envolvente, demoledor que no le vimos al Saprissa en su buen partido y justo triunfo frente a un Herediano acomodado.
Y aquí nos trasladamos a la otra acera.
Pepe Giácone le reclamó a la prensa deportiva nacional, que lo califica como técnico ultradefensivo. Agrega que los nueve títulos que suma en su carrera, son rechazo categórico a esa afirmación.
Personalmente hemos calificado al ahora técnico del Team como defensivo. No ultradefensivo. Aunque niegue o rechace el cuestionamiento, son decenas los juegos que ha dirigido con diferentes equipos, en los que se le ha escapado el triunfo, por sostener un empate, precisamente lo que le sucedió en este clásico frente al Saprissa.
Desde el inicio, se hizo notorio y evidente, que al Herediano le interesaba el empate, para dejar en la cima de la clasificación “las cosas igual”. Salir de La Cueva sin derrota, era buen negocio.
Los ingresos de Fuller y Román reforzaron la retaguardia. Meter a Tejeda y sacar a Marcel en la agonía del juego, refuerza la tesis de sostener el 1-1, que se derrumbó en el epílogo.
Resumiendo: ni Saprissa fue tan intenso como lo calificó Hernán, ni Herediano perdió por detalles, como lo justificó Giácone.





































