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Contador, es el jefe

EFE | Martes 09 septiembre, 2014

Alberto Contador aguantó los intentos de alejarse solo de Chris Froome y luego se escapó para ganar su primera etapa en esta Vuelta a España. Jaime Reina-AFP/La República


Contador, es el jefe

El español gana la etapa reina de la Vuelta y está cada vez más cerca de título

El español Alberto Contador ganó al británico Chris Froome el combate que quedó pendiente en el Tour de Francia y puso a tiro su tercera Vuelta en La Farrapona, en la jornada reina asturiana, con un doble golpe que le dio el triunfo de etapa y un tono más intenso a su maillot rojo.

El rey de la Vuelta es Alberto Contador, y para demostrarlo salió en su mejor versión en la etapa reina. Todo muy real, como el golpe que le propinó a Froome a un kilómetro de meta, después de aguantar la ofensiva del británico en el último tramo del puerto.
Lo que las caídas evitaron en el Tour lo ofreció la Vuelta. Ya era hora. Un combate en un escenario único, en la mejor etapa de la Vuelta, en territorio del oso cantábrico. Allí Contador sacó las garras y se erigió como jefe único.
Su despegue batió a Froome por 14 segundos y a Alejandro Valverde y a Joaquim “Purito” Rodríguez al filo del minuto. Además el regalo de la bonificación le aupó un poco más al de Pinto, que se puso la montera piconera asturiana con una sonrisa que no cabía en el podio.
“No he ganado la Vuelta aún, ni mucho menos, pero es un paso importante”, trataba de despejar euforias el líder a 1.750 metros, en un lugar tan bello como su horizonte en los cinco días que restan de competición.

Hoy hay descanso. La caravana se marcha a Galicia. Contador reposará desde la tranquilidad. Valverde ya está a 1.36, por lo que la baza de vivir de las bonificaciones se diluye. Froome es tercero a 1.39 y Purito cuarto a 2.29.
El dúo español tendrá que discutir con el británico las plazas secundarias del podio. Valverde se hace a la idea, pero no se rinde y anuncia lucha hasta Santiago.
San Martín del Rey Aurelio, localidad de raíces mineras en la comarca del Nalón, lanzó la etapa reina, la de los cinco puertos, donde se esperaba la madre de todas las batallas.
La Colladona, El Cordal y La Cobertoria fueron el aperitivo para el momento clave de la etapa, el Alto de San Lorenzo, donde el Sky puso todo y redujo el pelotón a 24 unidades.
Bajando el puerto dos de los escapados, el italiano Brambilla (Omega) y el ruso Rovny (Tinkoff) dieron la nota con un absurdo combate de boxeo. Discutieron sus diferencias a mamporros y vieron la “tarjeta” roja. No directa, pues los jueces los echaron después de unos cuantos kilómetros.
A 4 kilómetros de la meta arrancó Froome, que esta vez levantó la cabeza para salir al frente. Solo le siguió Contador, quien reaccionó como aquel que se sobresalta con un despertador de campana.
Ya estaba el duelo que no tuvo el Tour. Los dos desaparecieron de la vista de Valverde, Purito y Aru. Ambos alcanzaron al bravo de Marchi y sacaron las espadas. El británico tiró de los cambios de ritmo para acabar con el madrileño, y el líder se limitó a seguir su rueda.
Pero Contador volvió a oír el despertador. Era el sonido del zafarrancho de combate. A él acudió el español, quien volvió a disparar en campeón, marcando el camino de su tercera Vuelta, igualando en la ronda española las cuatro etapas que tiene en el Tour. Contador inicia la cuenta atrás.

La Farrapona, Asturias/EFE