Enviar
Viernes 19 Junio, 2015

Conesup y las nuevas generaciones

En 2000, en la Federación de Colegios Profesionales presentamos un proyecto de ley en nuestra Asamblea Legislativa sobre los exámenes o pruebas de incorporación.
El proyecto nació ante la preocupación de los colegios que forman parte de la Federación, por la calidad académica de los profesionales que se estaban graduando en algunas universidades privadas, llamadas “de garaje”.
Consideró la Federación que el requisito de incorporación era el instrumento idóneo para que las universidades, tanto privadas como públicas elevaran la calidad académica. Curiosamente, la discusión se desvió en el contenido del examen y se soslayó el tema de fondo, es decir, la calidad de los nuevos profesionales.
Pasó el tiempo y hará unos cinco años, nuevamente en el seno de la Federación , retomó fuerza el tema de la excelencia académica, y es que cada uno de nosotros está obligado, como profesional, a reflexionar permanentemente sobre la educación universitaria.
Se consideró que podría realizarse un aporte importante si se modernizaba la ley vigente del Conesup, pues encontramos que estaba desfasada en todo sentido, por ello se conformó una comisión intercolegios que luego de pasar por distintas etapas redactó un proyecto concienzudo, objetivo y visionario.
Según parece, en su momento se hizo del conocimiento de la autoridad correspondiente y la respuesta fue que el tema no era prioritario. En 2014, se analizó presentarlo como proyecto de iniciativa popular.
En marzo 2015 consecuencia de la auditoría hecha a Conesup por la Contraloría General de la República a la vista, en el informe DFOE-SOC-IF 03-2015, en la recomendación 4.3, el ente contralor le pidió a la señora ministra de Educación Pública, Sonia Marta Mora, analizar una propuesta de reforma a la ley de Conesup.
La señora Ministra reaccionó de inmediato con un proyecto de ley que puso a disposición de la Asamblea Legislativa.
Ante la coyuntura, la Dra. Silvia Castro, rectora de la Ulacit, como parte interesada y preocupada en la educación privada, se incorporó al debate con otro proyecto.
Mi interés en el presente no es contrastar proyectos, habrá otros foros; sin embargo, rememore lo anterior, porque la constante preocupación de los colegios profesionales es la formación universitaria de sus incorporados, porque esta redunda en el ejercicio profesional e incidirá con sus resultados inevitablemente en nuestra sociedad.
La ocasión es propicia para proponer un instrumento moderno, actualizado y visionario, para garantizar a la sociedad profesionales a la altura de los nuevos tiempos. Veremos cuándo se comienza el diálogo, porque, dejémonos de cosas, el mejor negocio e inversión para nuestro país es producir profesionales con ética y calidad en sus conocimientos.

Eugenio A. Porras Vargas

Expresidente Federación Colegios Profesionales