¿Cómo es que funciona eso de los préstamos de futbolistas de un equipo a otro?
¿Se respetan contratos y quién los controla?
Escribimos las interrogantes porque hace pocas semanas, el Herediano cedió en préstamo al Sporting FC al portero Anthony Walker, quién tiene o tenía contrato con el Team hasta el 30 de junio del 2026.
Sin embargo, debido a las lesiones de sus porteros estelares, Danny Carvajal y Aarón Cruz, los dirigentes del bicampeón nacional, solicitaron el regreso de Walker al equipo, suponemos que poniéndose de acuerdo con sus colegas de Sporting.
¿Cómo funciona la trama?
¿Herediano lo presta a Sporting a pesar del contrato firmado con Walker y luego lo pide de regreso cuando le da la gana?
Curiosamente, el proceder de la dirigencia del Team no es igual con el portero de la Selección Nacional, Alexandre Lezcano, cedido en préstamo desde el 2 de enero del 2025 a San Carlos.
Pareciera que para solicitar el regreso de Walker pudo bastar una llamada telefónica, a pesar de estar fichado por el Team hasta el 30 de junio de 2026, pero tenemos que suponer que los dirigentes del Herediano, no pueden pedir el regreso de Lezcano, porque tiene contrato con San Carlos hasta el 31 de diciembre del 2025.
¿Quién decide lo qué se puede hacer y no hacer reglamentariamente?
Por favor, no me respondan que es Jafet.
Porque no hace muchos años, sino hace pocos meses, el mismo Herediano desmanteló a Guanacasteca para la temporada anterior y viajaron de Nicoya a la bella ciudad de las flores cinco o seis futbolistas: Pablo Rodríguez, Randy Vega, Joaquín Hernández, Joseph Bolaños y Steven Williams entre otros.
¿Cómo se ordenaron los traspasos?
¿Devoluciones, préstamos, finalización de contratos, nuevos fichajes o simples conversaciones entre clubes amigos?
Y que conste en actas que no solo Herediano “trabaja” en esta forma. Lo hacen todos los equipos, quizá algunos con mayor respeto que otros.
Nos referimos específicamente al Team, porque el caso de Anthony Walker es el más reciente y la pura verdad, no conocemos la forma o la regla que le permita a un club que cedió un futbolista en préstamo a otro, pedir que se lo devuelvan, supuestamente sin trámites legales supervisados por un ente superior.
Quizá la cesión y posterior devolución del jugador se ejecuta reglamentariamente y este fraile ignorante, la desconoce.





































