¿Cómo lograr que su currículum supere los filtros de inteligencia artificial?
Algoritmos ya descartan hojas de vida antes de una entrevista, por lo que adaptar el CV a estos sistemas se volvió clave para avanzar en un proceso de contratación
La inteligencia artificial (IA) dejó de ser una promesa futura en el mercado laboral costarricense y hoy se convirtió en un filtro decisivo en los procesos de selección, incluso antes de que un reclutador humano revise un currículum.
En Costa Rica, el 19,2% de los empleos podría ser automatizado total o parcialmente mediante modelos de lenguaje como ChatGPT, con un impacto especialmente alto en ocupaciones de mayor calificación, donde el efecto alcanza al 53%, de acuerdo con un análisis de la Fundación Konrad Adenauer en 2024.
En la práctica, muchas empresas utilizan sistemas conocidos como ATS (Applicant Tracking Systems), que comparan los currículos con los requisitos de los puestos y asignan puntajes de compatibilidad según coincidencias de palabras clave, experiencia, formación y habilidades.
Esto puede dejar fuera a candidatos calificados si su hoja de vida no está optimizada para ser leída por algoritmos.
La OCDE y el Foro Económico Mundial señalan que que el uso de estos sistemas acelera los procesos de contratación, pero también incrementa riesgos asociados a sesgos, vigilancia excesiva y pérdida de privacidad, lo que podría reproducir desigualdades en el mercado laboral si no existen marcos éticos claros.
Ante este escenario, Marly Yisette Alfaro y Luis Diego Salas, especialistas de la Universidad Nacional, recomiendan realizar ajustes específicos a la hoja de vida para aumentar las probabilidades de superar el primer filtro automatizado y avanzar a una entrevista.
Los especialistas explican que optimizar el currículum no es engañar al sistema, sino traducir la experiencia profesional a un lenguaje que las plataformas puedan interpretar correctamente.
Además, advierten que los algoritmos que hoy filtran CVs no evalúan valores, motivaciones ni empatía. Esa tarea sigue siendo humana. Por ello, el futuro del reclutamiento no pasa por reemplazar a las personas, sino por combinar la eficiencia tecnológica con el criterio humano.
En este contexto, Costa Rica enfrenta un doble reto: preparar su talento humano para convivir con la IA en condiciones de equidad y asegurar que su uso en entornos empresariales, políticos y organizacionales contribuya a procesos justos, transparentes y responsables.