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Windows hasta en la mesa
Microsoft relanza un novedoso dispositivo, con el que busca ganar terreno frente a Apple y Google

Corría el año 2008, la economía ni siquiera pensaba en crisis globales y Apple todavía no había lanzado su computadora táctil con forma de tableta. Cuando aún poco se había avanzado en la Internet móvil, la empresa Microsoft presentó en público un concepto nuevo en computación: una mesa táctil.
Operada por el sistema Windows, la idea de esa mesa de 2008 era que varias personas pudieran sentarse alrededor de ella e interactuar con diferente material digital, como fotos, mapas, canciones y tantos otros. Si bien el invento no generó ninguna revolución, fue bien recibido por algunos hoteles, aeropuertos y otros comercios en los Estados Unidos y Europa, donde se vendieron unas 20 mil unidades.
Pero pasó el tiempo, y tras la revolución de las tabletas y otros equipos táctiles liderada por el iPad, la mesa de Microsoft —que lleva el nombre de Surface—, quedó casi a la altura de un enorme dinosaurio digital. A más de $10 mil por unidad, y lejos del glamour de los nuevos equipos, Surface iba derecho al olvido.
Algo había que hacer para rescatarla, y Microsoft lo hizo. La semana pasada anunció una alianza con el fabricante coreano Samsung para lanzar la versión 2.0 de la Surface, totalmente adaptada a los nuevos tiempos.
El nuevo dispositivo (el Samsung SUR40) es mucho más liviano: pesa 40 kilos en comparación a los 90 kilos de la primera versión. Ahora es una enorme tableta gigante de led de 40 pulgadas que puede usarse como mesa, pero también colocado sobre la pared. El dispositivo viene con Windows 7, un sistema operativo más acorde con estos tiempos, y ya cuenta con unas 1.000 aplicaciones desarrolladas específicamente.
Desde el punto de vista del hardware, se destaca su nueva tecnología táctil, a la que los expertos de Samsung llamaron PixelSense, y que convierte a cada píxel en una suerte de cámara capaz de detectar no solo el punto de contacto del dedo, sino también su inclinación, presión y velocidad. Además, reconoce hasta 52 dedos al mismo tiempo, por lo que puede ser usada por muchas personas simultáneamente. La pantalla, con un grosor de 10 centímetros, es resistente a golpes y arañazos.
Pero tan interesante como las características de esta nueva mesa, lo que llama la atención es la nueva alianza entre Samsung y Microsoft, en la que ambas empresas piensan sacar sus beneficios. Por parte de Samsung, la compañía coreana pretende generar una nueva línea de pantallas y televisores led, con un sistema y una forma de presentación y de uso completamente diferente al tradicional.
Microsoft, por su lado, busca no abandonar un desarrollo en curso como el de la Surface, al tiempo que apuesta a incorporar una nueva arma en su pelea contra Apple y Google (Android) por las plataformas móviles y online, en la que sigue bien rezagado.
En octubre Microsoft lanzará Windows 8, un sistema especialmente desarrollado para pantallas táctiles, que vendrá con miles de nuevas aplicaciones. La mesa Surface estará entre los tantos equipos con los que buscará subir esa cuesta.

Por Ricardo Braginski
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