Logo La República

Jueves, 22 de agosto de 2019



COLUMNISTAS


CHISPORROTEOS

Alberto Cañas [email protected] | Miércoles 08 septiembre, 2010



CHISPORROTEOS


Quiero comenzar hoy con un cordial mensaje a la distinguida señora Herrera que hace algunas semanas me envió una Conchería desconocida de Aquileo, probablemente en reconocimiento al afecto que profesé a su padre. Mi propósito es publicarla en la Revista Nacional de Cultura de la UNED. Pero sucede que uno de mis estudiantes de periodismo, colombiano por más señas, me la pidió prestada porque se había convertido en un “fan” de nuestro poeta nacional… Pero regresó a su patria, y se la llevó. De manera que le estoy solicitando respetuosamente a la señora Herrera que tenga la bondad de facilitarme una nueva copia. Gracias dos veces.
Me parece escandaloso, antidemocrático, antipatriótico y además profundamente inmoral, que el ICE se dedicara a seguir, vigilar y observar la conducta del honesto dirigente sindical Jorge Arguedas, con propósitos que no pueden haber sido honestos. ¿No le habría ido mejor al país si el ICE hubiera vigilado la conducta de los personeros de Alcatel? Todavía hay cosas que sólo se hacen contra los pobres, jamás contra los ricos.
Estos actos, y en nuestro programa radial Así es la Cosa lo aseguró Fernando Durán Ayanegui, que el caso de Arguedas y el ICE no es único. Lo cual no solo desdice de nuestra condición de país democrático y decente, sino que nos coloca en la lista de países desvergonzados que tan larga es de este lado del Atlántico. Por ahora, me limito a expresarle a don Jorge mi solidaridad, y a pedir que pronto, pero en el término de la distancia, se abran las causas penales que sean necesarias contra los autores y consentidores del indecente atentado contra la vida privada de un ciudadano, aunque no falten quienes creen que por el hecho de ser dirigente sindical es sospechoso de algo… Esa, señores míos, no es Costa Rica, ni queremos que lo sea ni que lo llegue a ser… Aunque ya se ve que hay fuerzas o individuos empeñados en destrozarnos la Patria, a la que con justicia hemos llamado noble en el Himno Nacional.
La idea de nombrar a Juan Rafael Mora libertador, me parece excelente. Ahora bien, no estoy de acuerdo con los razonamientos del diputado alajuelense que se opuso a que lo declararan héroe, dando como razón que ya había otro (Juan Santamaría), cuya gloria se vería disminuida si tenía que compartirla.
No me parece lógico el razonamiento, según el cual los países sólo pueden tener un héroe porque no hay espacio para dos. No los han declarado así, pero Rogelio Fernández Güell es un héroe nacional, y lo mismo Carlos Luis Valverde. Y aunque a algunos les suene un poco cajonero, José Figueres fue un héroe. Pero la verdad sea dicha, Juan Rafael Mora es nuestro libertador, porque la guerra contra Walker fue la Guerra de Independencia de Costa Rica, la que derrotó definitivamente las incursiones bélicas del “destino manifiesto” y así lo han confirmado historiadores sudamericanos.
Ahora me tomo la libertad de sugerir a los señores diputados, que completen su obra destinando fondos (¿los que iban a dedicar a aumentarles su salario?) a financiar el bulevar de la guerra que la municipalidad de San José desea construir en la Calle 2, entre avenidas 1 y 4, con las estatuas de los generales José María Cañas y José Joaquín Mora, y un muro donde consten los nombres de los costarricenses que fallecieron en la epopeya.

Alberto F. Cañas
[email protected]