Alberto Cañas

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Sábado 13 Marzo, 2010


CHISPORROTEOS


Una de las cosas que se ha puesto de moda decir entre las gentes de gobierno, es que determinada ley no la pueden hacer cumplir porque no se ha publicado, redactado, promulgado el respectivo reglamento.

En ninguna parte dice que las leyes deban tener reglamento. Y la verdad es que el Código Civil no tiene reglamento, el Código Penal no tiene reglamento, la Ley Orgánica del Banco Central no tiene reglamento, los Tratados de Libre Comercio no tienen reglamento y todos esos textos se cumplen y se ejecutan.

Por otra parte, si en el Poder Ejecutivo estiman que alguna ley necesita reglamento, que procedan a elaborarlo. Incluso pueden irlo haciendo antes de que la ley quede promulgada, si ya se conoce el texto. Si el Ministro respectivo no tiene capacidad para redactar un reglamento (como se han dado muchos casos) que se lo encargue a la Procuraduría General de la República. No hay necesidad de llamar gente de afuera ni de pagarle en dólares como ha ocurrido. Yo mismo, que al fin y al cabo tengo título de abogado, me ofrezco a redactar gratuitamente cualquier reglamento de esos que tanto le cuestan al gobierno.

Si la ley no dice cuándo entra en vigencia, entra diez días después de su publicación en La Gaceta. Pero hace muchos años que a los diputados (o al personal de la Asamblea) les ha dado por ponerles a todas las leyes, que rigen desde su publicación. Razón tal vez más poderosa que otras, para afirmar que los legisladores no creen que necesiten de un reglamento para que sea obligatorio el acatarlas y el cumplirlas.

Es una lástima que a la administración Arias, a la que le ha dado por no cumplir las leyes si no tienen reglamento y por no elaborar oportunamente los reglamentos, no se le haya ocurrido pedir a sus diputados que hagan que las leyes digan “rige desde que se dicte el reglamento respectivo”. Pero como ninguna ley dice semejante cosa, las leyes rigen a partir de su publicación y alegar la falta de reglamento es un incumplimiento flagrante de la ley y quien sabe si no también de la Constitución.

Si la ley no les gusta, que la veten. Pero la ausencia del reglamento se ha convertido en un truquito (por cierto muy barato) para vetar sin vetar, para no cumplir las leyes aunque el Poder Ejecutivo les haya puesto el “ejecútese” y las haya hecho publicar en La Gaceta.

Puede que eso sea parte de la dictadura dentro de la democracia que proclamó a los cinco puntos cardinales don Oscar Arias. (Yo sé que los puntos cardinales son solo cuatro pero hace días vengo sospechando que el gobierno que nos gobierna cree que son más para que haya mayores oportunidades de viajar).

En todo caso, me preocupa ser la primera persona que denuncia el inconstitucional (por no decir inmoral) truquito que están empleando para no ejecutar ni cumplir las leyes que dicta la Asamblea Legislativa.

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