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Chile busca tender puente al Asia


Santiago
Xinhua

Chile avanza en su propósito de convertirse en puente entre Asia y América Latina con la firma y puesta en marcha de nuevos tratados de libre comercio.
Chile tiene en vigencia convenios de libre comercio con las mayores economías del mundo, como Estados Unidos, China y la Unión Europea, y este año suscribió tratados similares con India y Japón.
Desde el fin del régimen militar en 1990, Chile se ha insertado comercialmente en el mundo con una estrategia de regionalismo abierto, con énfasis en el comercio bilateral ante las trabas de la ronda de Doha de la Organización Mundial de Comercio (OMC).
Chile es un país pequeño, dependiente del comercio internacional, con una economía basada principalmente en la competitividad de su sector exportador. Cuenta con una estabilidad política y macroeconómica, y ha establecido reglas claras en el comercio.
Según el Banco Asiático de Desarrollo, la tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de Asia será de 7,7% en 2007 y se perfila como la zona de mayor dinamismo en los años venideros.
En ese contexto, destaca el llamado proyecto “Arco del Pacífico”, en el que participan Chile, México, Perú y Panamá y que tiene como finalidad impulsar el comercio y la inversión entre los países ribereños del Pacífico.
Chile tiene en marcha tratados de libre comercio (TLC) con esos tres países latinoamericanos.
El país sudamericano tiene desde septiembre un TLC, con Japón la segunda mayor economía del mundo. Japón tiene un PIB de $4,46 billones, por debajo de la de Estados Unidos, pero arriba de la de Alemania y China.
Japón es el tercer socio comercial de Chile. Los envíos del país sudamericano al asiático totalizan al año $7.184 millones y a la inversa, $1.147 millones.
Con una población de casi el doble de los habitantes de Chile, pero con una economía similar en tamaño a la de este país, Malasia cuenta con un ingreso per cápita que bordea los $5 mil.
Malasia aparece en la ruta de Chile para consolidarse en la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), en el que ha concertado acuerdos con Singapur y Brunei. Asia tiene 3.880 millones de consumidores, equivalentes al 60% de la población global.
Para Chile, el gran atractivo de Malasia es su grado de complementariedad, pues ese país exporta bienes industriales y tecnológicos. Para Malasia, Chile se proyecta como una favorecida plataforma para llegar a otros mercados en América Latina.
De acuerdo al Servicio Nacional de Aduanas, en 2006, el comercio Chile-Malasia alcanzó $302 millones, un aumento del 32% sobre el año anterior y de 226% sobre 2002.
Según el cronograma acordado por ambos países, la tercera ronda de negociaciones se realizará en marzo de 2008.
En agosto, Chile e India ratificaron el Acuerdo de Alcance Parcial entre ambas naciones.
El convenio resulta de gran relevancia pues India figura como líder entre las economías emergentes con 1.100 millones de habitantes.
En 2006, el intercambio entre Chile e India alcanzó $1.653 millones. Chile fue ese año el principal importador latinoamericano de productos de India, por arriba de Argentina, Brasil y México.
Con su tasa anual de crecimiento de 7,5%, India es uno de los principales motores de la economía mundial.
Según especialistas, en 2040, India será la tercera mayor economía del planeta después de Estados Unidos y China.
En agosto, Chile y Australia comenzaron las negociaciones para un TLC.
El PIB per cápita de Australia de $39.320 en 2007 es el mayor de la región de Asia-Pacífico y cuadruplica al de Chile. Australia es el sexto inversionista en Chile después de Estados Unidos, España, Canadá y Reino Unido.
Chile es el principal inversionista latinoamericano en Australia, con intereses aún concentrados en el sector minero, pero crecientemente diversificados en campos como la vitivinicultura y la tecnología.
De 2000 a 2006, los envíos de Chile a Australia registraron un aumento anual promedio de 19% mientras que a la inversa aumentaron 12%.
Chile y Australia sostendrán este mes su tercera ronda de negociaciones en busca de un acuerdo que abarque bienes, servicios, inversiones y contrataciones públicas.
Analistas consideran que Chile necesitará incrementar el valor agregado de sus exportaciones (cobre y molibdeno) para concretar su propósito de convertirse en puente comercial entre Asia y América Latina.
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