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¡Casi, casi, pero no se pudo!
La Sub 20 perdió ante Brasil y ahora va por el tercer lugar frente a Hungría

Cristian Williams
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Se intentó, se luchó, hubo entrega, garra, vergüenza, esfuerzo, amor por la camiseta, pero no se pudo. Se estuvo cerca pero no alcanzó, aunque queda la satisfacción del deber cumplido.
El 5-0 no se repitió, para nada, Costa Rica enfrentó con calidad e inteligencia a Brasil por las semifinales del Mundial sub 20 que se realiza en Egipto y perdió 1-0, para dejar más abierta la sensación de que se pudo hacer más.
Extraña sensación de comentar bien tras una derrota, pero es que los 14 futbolistas que envió a la gramilla Ronald González se aplicaron al máximo y efectuaron uno de los mejores partidos de Costa Rica.
La concentración fue determinante, cual relojito suizo todos se movían de acuerdo con la orden de su entrenador, nadie se salió del libreto, nadie se desconcentró y solo un golazo pudo inclinar la balanza a favor de los brasileños.
La idea de González era muy clara, se notó que aprendió muy bien la lección del primer juego, lo que le hizo cerrar líneas, ceder la iniciativa y contragolpear con inteligencia, sin descuidarse en ningún instante.
Al final del juego la estadística dice que Brasil tuvo la pelota el 70% del tiempo, pero la tuvo donde Costa Rica quiso, donde no inquietaba a Esteban Alvarado, a quien solo con un golazo podían vencer.
Dos líneas de cuatro impecables, José Mena capitán de lujo, Roy Smith sólido, por alto y por bajo. Pedro Leal y Ricardo Calvo muy bien, como si fuesen los titulares.
Pero no todo fue defensa, se atacó y se asustó al portero brasileño, sobre todo con un obús de Marco Ureña, aunque justo cuando iba a besar la red apareció la mano salvadora del portero Rafael Pires para evitarlo.
Ureña se alió con Diego Madrigal y Josué Martínez, alimentados por Daniel Varela para inquietar a los sudamericanos, con llegadas veloces, como la de Martínez que a un minuto del final del primer tiempo estuvo cerca de marcar.
Brasil lo intentaba de todas las formas posibles, con centros, pase de pie a pie, remates de larga distancia y no se veía por donde, hasta que al 67 un centro pasado le llegó al segundo poste a Alex Kardec, quien de pierna izquierda y casi sin ángulo envió a las redes.
Costa Rica buscó el empate, terminó encerrando a Brasil, ese todopoderoso equipo que ahora va por el título, pero el gol no llegó.
Bien muchachos, así se suda una camisa y ahora por el tercer lugar ante Hungría el viernes a las 9 a.m.

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