Nuestro mercado bancario es muy particular debido a la presencia de dos sistemas bancarios: la banca estatal y la banca privada. Ambos sectores tienen objetivos y sistemas y procesos diferenciadores. Los primeros procuran aumentar el desarrollo económico y social y democratización del acceso a la banca mediante una mayor presencia física en el país. En contraste, la banca privada, busca aumentar su participación en el mercado y utilidades, gracias a una mayor eficiencia operativa, servicio al cliente y avance tecnológico. Esta diversidad, genera beneficios múltiples a nuestra sociedad, tanto por la mayor oferta de productos y servicios y eficiencia, como por el fomento al desarrollo económico y social costarricense y la disminución en el margen de intermediación financiera (diferencia entre la tasa activa de créditos y la tasa pasiva de depósitos/ahorros).