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Viernes, 16 de noviembre de 2018



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Caracas cree que llegó hora del canje en Colombia

| Viernes 29 febrero, 2008



Crece preocupación por salud de Betancourt
Caracas cree que llegó hora del canje en Colombia

Guerrilla dijo que liberación del miércoles sería la última hasta que gobierno de Uribe desmilitarice zonas en Valle del Cauca

Caracas
EFE

El Gobierno de Venezuela consideró ayer que llegó “la hora del intercambio humanitario” en Colombia, a raíz de la entrega por las FARC de cuatro ex congresistas colombianos que vivieron este jueves en Caracas su primer día de libertad.
La guerrilla colombiana liberó el miércoles, tras un largo cautiverio, a Luis Eladio Pérez, Gloria Polanco de Lozada, Orlando Beltrán Cuéllar y Jorge Eduardo Géchem en una decisión unilateral que, según anunciaron las FARC, no se repetirá a menos que Bogotá despeje militarmente dos zonas del departamento de Valle del Cauca.
En declaraciones ayer, Nicolás Maduro, canciller venezolano, dijo que tras las seis liberaciones decididas unilateralmente por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) “ha llegado la hora” de un intercambio negociado con el gobierno del presidente colombiano, Álvaro Uribe, de más rehenes por guerrilleros presos.
“Ha llegado la hora del intercambio humanitario y eso es lo que se percibe en el mundo entero; ojalá los que apuestan a la guerra, los que invierten por la guerra, los que viven de la guerra y la aupan desde el norte (Estados Un
idos) reflexionaran”, declaró Maduro a los periodistas.
La entrega el miércoles a una misión humanitaria organizada por Venezuela de los cuatro ex parlamentarios se sumó a la de las ex políticas Clara Rojas y Consuelo González de Perdomo, el pasado 10 de enero, decisiones unilaterales de la guerrilla en “desagravio” al presidente venezolano.
Chávez, quien se declara como un luchador por la paz de la vecina Colombia, fue cesado por su colega colombiano el pasado noviembre de la labor de mediación para el intercambio humanitario en ese país que cumplía desde agosto junto a la senadora colombiana opositora Piedad Córdoba.
Los cuatro ex congresistas colombianos vivieron su primer día de libertad en Caracas alojados en un hotel junto a varios de sus familiares, que esperaron durante días en la capital venezolana que terminara su cautiverio.
Las únicas declaraciones de los cuatro rehenes en este día han sido a medios colombianos a los que han reiterado su preocupación por los secuestrados que quedaron en la selva, y especialmente su inquietud por el estado de salud de la ex candidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt, secuestrada por las FARC desde febrero de 2002.
La noche del miércoles ya le expresaron al presidente venezolano, Hugo Chávez, su temor por la situación en que se encuentra la rehén, a raíz de lo cual éste pidió al jefe de las FARC, Manuel Marulanda, que
mientras siguen “tramitando” la liberación de la política colombo-francesa ordene su traslado a un lugar donde él la tenga cerca.
El ex congresista Luis Eladio Pérez ha revelado que pudo ver a la ex candidata presidencial el pasado 4 de febrero, que la encontró “muy deteriorada, física y moralmente”, y que, en el caso de Betancourt, “el problema es correr contra el tiempo, contra la muerte”.
Las declaraciones de los ex congresistas respecto a Betancourt han suscitado reacciones en todo el mundo, con peticiones a favor de que se la libere lo antes posible.
Betancourt “es como una llama que se está apagando”, alertó en Bogotá el esposo de la política colombo-francesa, el publicista Juan Carlos Lecompte.
Lecompte advirtió que los testimonios que ha ofrecido Pérez, indican que la situación de la rehén no admite esperas. Con ella, “el problema es correr contra el tiempo, contra la muerte”, aseguró el ex congresista.
El esposo de Betancourt consideró que lo dicho por Pérez “es un llamado de urgencia; esto ya es una emergencia, y la preocupación es muy grande”.
“Este testimonio nos ratifica que los días están contados y que es (Íngrid) como una llama que se está apagando”, declaró Lecompte, para quien en el caso de su esposa “no se puede esperar más meses o años, como se ha esperado hasta ahora”.