La noche del 24 al 25 de diciembre, en todas partes del mundo cristiano, es el instante en que se celebra y conmemora el nacimiento del niño Jesús. Es el tiempo supremo en el cual Dios nace en Jesús, para hacer de Jesús el guía hacia las puertas del cielo y enseñar el camino a la vida eterna. Jesús nace como un Redentor, como el Salvador, como Libertador, como el ser que nació, vivió y murió por todos los seres humanos.
Es una fecha de recogimiento familiar y social, que recoge el sentimiento de identificación con la fe, en el conjunto de las creencias en un Dios o en una religión, la católica cristiana, y la esperanza, de lo que simboliza ese nacimiento, para la religión católica y el mundo cristiano. Es de las fechas más importantes del cristianismo.
En la tradición simboliza el amor a Dios, por medio de la llegada del nacimiento de Jesús, su hijo, que a su vez simboliza la esperanza y salvación religiosa de la humanidad, de los hombres y mujeres, del pecado, para la vida eterna. Pecado entendido como imperfección y tendencia al mal con que nacen los humanos. De manera más precisa y por la leyenda cristiana, del Libro del Génesis, por la desobediencia de Adán y Eva de comerse en el llamado Jardín del Edén, lo que se considera para ellos el fruto prohibido. Así Jesús se desarrolló como la figura con capacidad de superar las consecuencias de ese pecado y restablecer la relación con Dios. En esta dimensión es una forma de relacionarse con lo Divino. La Esperanza se considera en forma Suprema, lo máximo en el ánimo de confianza de lo que puede ser posible o puede lograrse, ofreciendo el futuro mejor de una manera positiva.
Como día de recogimiento, en esta mezcla de salvación y esperanza, la tradición cristiana, como conjunto de creencias, prácticas, costumbres, enseñanzas divulgadas o transmitidas desde tiempos de Jesús, por sus apósteles, y por la Biblia, considerados los escritos de los llamados Padres de la Iglesia, y los ritos que luego La Iglesia desarrolla de Adviento, Cuaresma, Pascua especialmente la doctrina de la
Trinidad, impulsa el perdón que deben hacer las personas invitándolos a amar a los demás, como se ama a Cristo, sobre todos los seres. En la tradición católica es muy importante el concepto de que esta tradición se lleva a cabo en el Espíritu Santo, lo que se expresa en la comunión como vínculo de la experiencia y de la fe apostólica.
El perdón en esta tradición no es un derecho a la venganza. Es la superación de este sentimiento, por el cultivo y la práctica del amor, por la obligación de ser bondadosos, generosos y compasivos.
Se estima, y lo celebra la tradición, que Jesús nació a la media noche del 24 al 25 de diciembre.
El nacimiento de Cristo es hoy una fecha de celebración universal, que también estimula la promoción de los valores familiares, sociales, de lo relacionado con la Familia, el amor, la paz, la solidaridad, la unión de las personas. Es también un tiempo de reflexión, como pausa para evaluar pensamientos, sentimientos, emociones y acciones.
Como fecha, este momento, exalta también las características de la sociedad de consumo que vivimos, al impulsar globalmente la economía y el comercio, con todo lo que significa objetivamente, de manera cosificada, el cristianismo, como se explota propagandísticamente.
La fecha como reunión familiar, que provoca, sirve para fortalecer la familia, el encuentro de los miembros de la familia, que generalmente se promueve alrededor de una cena o comida de navidad, como un momento de gran alegría, para alinear valores, para meditar y revisar actuaciones pasadas, para impulsar emociones y sentimientos positivos, para obsequiarse, darse regalos. Los regalos algunos países los celebran el día de los Reyes Magos, el 6 de enero, cuando llegaron a visitar a Jesús con obsequios simbólicos, oro, incienso y mirra. El oro porque así se honraba a los Reyes, Jesús Rey de Reyes, incienso asociado a la divinidad de Jesús y mirra, por su santa humanidad.
La Navidad es una fiesta religiosa que se ha impuesto en todas las sociedades alcanzando a aquellos miembros que no son cristianos, como fenómeno cultural universal que tiene, por la expansión histórica del catolicismo y del cristianismo, junto con la expansión colonial imperialista que le llevó como sello distintivo de su dominación, como fue en el caso de la conquista y dominación colonial española, en tanto los Reyes españoles eran católicos y cristianos.
El desarrollo histórico del cristianismo sirvió para opacar tradiciones y ritos paganos de los pueblos que fueron convirtiéndose, y educándose, de esta nueva manera.
El recuerdo de esta fecha del nacimiento de Jesús también se asocia a la confección de portales, que son la representación del sitio donde se dice que nació Jesús, en el pueblo de Belén, en una casa humilde, en un pesebre.
La elaboración de los portales es también una actividad familiar, tradición o costumbre que se le atribuye a San Francisco de Asís haberla iniciado.
En mi caso, en la tradición de mi familia paterna, en casa de mi abuelita
Carmen, era usual hacer un portal gigantesco, que podía tener 9 o 12 metros cuadrados, tal como lo recuerdo, en el segundo piso de la casa que vivió muchos años, donde los nietos participábamos de elaborarlo, con mucho cuidado y bajo la guía de la Abuela Carmen. El portal servía para tratar de reflejar aquel momento del nacimiento, la casita, el pesebre, los animales que había en el lugar, colocar las figuras centrales de aquel acontecimiento como como la de los padres de Jesús, María y José, el niño Jesús, pastores y los Reyes Magos, animales como el buey, la mula, ovejas o cabras, como también se acostumbra, musgo, paja. La elaboración del portal podía incluir figuras de ángeles, la Estrella de Belén, como símbolo de la guía que siguieron los Reyes Magos. Una característica del pesebre es que debía ser sencillo, humilde, que reflejara la pobreza en que había nacido Jesús.
Se elabora el portal también con piedritas, luces aserrines de colores. Por supuesto, que en el trabajo de hacerlo se pueden usar muchos elementos, dependiendo también del espacio disponible, la capacidad económica de las familias para adquirir los elementos compositivos del portal. En lo que recuerdo de la elaboración del portal había gran participación de la familia.
En San José, en los años 50s y 60s del siglo pasado se acostumbraba a hacer concursos de portales, para lo cual las casas se abrían para que llegaran a observarlos y para recibir afectuosamente a quienes así se presentaban. Esto ha dejado de hacerse por la inseguridad ciudadana que se vive, entre otras cosas.
La fecha de la Navidad incluso se celebraba en los países socialistas, guardando tradiciones propias. Así por ejemplo, la figura de Santa Claus, impulsada, según se dice por el Arzobispo de San Nicolás de Bari, Obispo griego del siglo IV, era para reflejar con los regalos que hacía, la generosidad hacia los pobres. Los colones holandeses trajeron esta tradición al continente americano, nombre que se fusionó con San Nicolás. En América se cambió a Santa Claus, donde se conceptuó con traje rojo, barba blanca. La empresa Coca Cola fue la que mayor divulgación le dio a su figura.
En la época de navidad que me tocó vivir en la Unión Soviética, en 1965-1966, el Santa Claus que yo conocía se transformó en el Abuelo de las Nieves, y en Europa también se usaba el nombre de Papá Noel.
La figura de Santa Claus, San Nicolás, el Abuelo de las Nieves o Papá Noel, entre otros nombres que se le asocian, se da como un símbolo de protección de los niños. En el Lejano Oriente se asocia a la protección de marineros. Eso sí, la figura de Papá Noel es menos religiosa. Se asocia más al intercambio de regalos. No es una figura bíblica. El color rojo y blanco de su vestimenta se asocia al color que usaban los obispos en aquellos años.
En Papá Noel, Santa Claus, San Nicolás o el Abuelo de las Nieves no hay una identificación con Dios. No es Dios, ni tuvo relación con Jesús. Antes de la imagen que divulgó y universalizó la Coca Cola, la imagen o representación que se hacía de Santa Claus era la de un duende enano y delgado.
En las tradiciones religiosas asociadas a esta fecha los Testigos de Jehová no celebran la Navidad porque sostienen que Jesús no nació en esta fecha, porque para ellos el nacimiento de Jesús se ubica en el mes de setiembre.
En los países de tradición religiosa y mayoría musulmana tampoco celebra la Navidad. En países como Arabia Saudita, Brunei, Argelia, Israel, tampoco la celebran. En Uruguay, por ejemplo, lo que se celebra es el Día de la Familia. En Corea del Norte y Somalia por razones políticas se prohíbe su celebración. En algunos países se celebra de manera privada en los hogares.
En la repartición de regalos que se asocia esta fecha también se dan golosinas. En la tradición cristiana se le llaman aguinaldos cristianos que son los dulces tradicionales o populares de estas fechas, como símbolo de generosidad, gratitud y alegría. En Venezuela se acostumbra para estas fechas las llamadas Canciones de Aguinaldo, como los Villancicos que se acostumbran en otros países, donde los cantos tienen relación con los temas religiosos.
La navidad para los cristianos marca el inicio de una nueva época de fe.
La fecha de la Navidad también se asocia a comidas especiales, de ocasión, en pueblos humildes se da el Parrandón Navideño, con cantos, alabanzas a la vida del Niño Jesús. En el caso costarricense hay platos de comidas tradicionales como el arroz con pollo, los garbanzos con pollo, la costilla de cerdo, la pierna de cerdo acompañada de alguna salsa agridulce. En Venezuela típico de esta fecha es la Ayaca, el tamal venezolano, como también en Costa Rica se estimula la producción de tamales, de hechura casera por las familias que los preparan, como por la venta comercial que se hace ahora de ellos. En mi caso, una vez hace pocos años, invité a mis nietos a hacer tamales, lo que se duró dos días de preparación, una tarea pesada, y entretenida.
En Navidad también se acostumbraba a enviar cartas a Santa Claus, por parte de los niños, solicitándole el regalo, que generalmente el día 25 de diciembre se les hacía creer que Santa Claus los había traído, cuando en la sala de las casas se colocaban los regalos para ser abiertos.
El 25 de diciembre es por la adopción que hizo la Iglesia del Calendario Gregoriano, cuando en 1582 se cambió el Calendario Juliano que existía desde la Roma antigua. Ese año se eliminaron diez días pasándose del del 4 al 15 de octubre, dejando de existir, porque el Calendario Juliano se basaba en un año de 365 días y seis horas.
Desde el año 325 al 1582 se había acumulado un desfase de tiempo, por el cálculo inexacto que se hacía de los días del año. En ese momento el 4 de octubre se amaneció como día 15 de octubre, y se reguló y estableció el calendario como hoy lo tenemos.
El motivo del ajuste del Calendario, hecho por el Papa Gregorio XIII, fue para adecuar mejor la fecha de la celebración de la Pascua, que es cuando se recuerda la introducción de la Iglesia primitiva. Hay sociedades que todavía se realizan, rigen o viven con otros calendarios. Así por ejemplo, los hebreos están desde el pasado 22 de setiembre celebrando su 5786 años.
En la práctica de la celebración de la Navidad se introdujeron elementos por la influencia extranjera, como la de decorar árboles de navidad de ciprés.
La fecha de la Navidad también se vincula con la celebración de las fiestas paganas romanas del solsticio de invierno, que es el momento astronómico que marca el día más corto y la noche más larga del año, que se produce el 21 de diciembre en el hemisferio norte, y la noche del 20 al 21 de junio en el hemisferio sur, debido a la inclinación del eje de La Tierra respecto al sol dando origen al invierno y al verano en uno u otro hemisferio. En las culturas antiguas esta fecha era símbolo de renacimiento, de cierre de ciclos vitales y estaciones de la naturaleza. Es el día más largo pero también el de mayor claridad. Es también cuando la noche cede ante el día. Se considera un momento para dejar lo viejo, el pasado e iniciar lo nuevo. En la época antigua se asociaba al nacimiento de dioses solares.
En esta época se acostumbra a encender velar, decorar con flores y reunirse familiarmente, reconocer los ciclos de la Naturaleza. El Dios pagano del solsticio de invierno es el dios romano Sol Invictus o Dios del Sol. Lo celebraban el 25 de diciembre como el Dies Natalis Solis Invictus. En algunos países acostumbran nadar de noche, o adornar los botes con flores. Se considera que esta noche es de poderes mágicos, que hace florecer plantas. Es un día en que se da paso a lo nuevo.
La Iglesia Católica, de esta manera, cristianizó la fecha pagana del Solsticio, adoptando el 25 de diciembre en coincidencia con las festividades romanas, como el Dies Solis Invicti Nati (Día del Nacimiento del Sol Invicto) durante el solsticio de invierno, fusionando las tradiciones históricas paganas de esa forma con las cristianas.
¡Bienvenida la Navidad! ¡Bienvenido el Dies Solis Invicti Nati o Día del Nacimiento del Sol Invicto! ¡A celebrar todos!
A esperar que el año que viene sea un año renovador para Costa Rica. A esperar, con el concurso de todos los ciudadanos, que fortalezcamos el desarrollo democrático con las elecciones del primer domingo de febrero.
(Artículo publicado en la Columna Pizarrón, del periódico La República, en su edición digital, el miércoles 24 de diciembre del 2025)
Vladimir de la Cruz
Historiador



























