Así será la nueva cárcel de alta contención El Cacco para 5 mil reos
Rodrigo Chaves anuncia proceso de licitación para construir prisión el otro año
Costa Rica contará con una nueva prisión diseñada exclusivamente para los reclusos más peligrosos del país.
Se trata de la cárcel de alta contención El Cacco, un proyecto que busca responder a la creciente ola de violencia ligada al crimen organizado y que se levantará en terrenos de La Reforma, en Alajuela.
La obra abarcará un terreno de 90 mil metros cuadrados, de los cuales 31 mil serán de construcción. Estará compuesta por cinco módulos con capacidad para 1.020 internos cada uno, lo que permitirá albergar a quienes representan un riesgo mayor para la seguridad nacional: líderes del crimen organizado, reos violentos, extraditables y privados de libertad que requieren protección especial.
En total, la prisión tendrán espacio para más de 5 mil personas.
“Aquí vendrán los más peligrosos, los que mueven el crimen desde adentro”, señalaron las autoridades al presentar los planos del centro, que también incluirá cinco consultorios médicos, 25 celdas para visitas íntimas, un edificio administrativo, un puesto de control principal, siete portines de vigilancia, 20 celdas de aislamiento, una bodega y un puesto de basurero.
El proyecto requerirá una inversión de unos $34 millones, es decir, casi ¢21.000 millones, de los cuales un 40% ya fue asegurado gracias a la aprobación de un presupuesto extraordinario por parte de la Comisión de Hacendarios de la Asamblea Legislativa.
“Gracias a los diputados de la Comisión de Hacendarios que se pusieron una mano en el corazón y aprobaron el presupuesto de 7.870 millones de colones (…). Con eso ya podemos empezar la licitación”, declaró el presidente Rodrigo Chaves, quien añadió que esta cárcel debe estar lista para cuando se logre fortalecer el sistema judicial y aplicar leyes más firmes contra la criminalidad.
Por su parte, el ministro de Justicia, Gerald Campos, anunció que la administración emitirá un decreto para reglamentar el circuito de alta contención, con el fin de evitar que jueces de ejecución flexibilicen las medidas aplicadas a los internos más peligrosos.
“La lucha ahora no es solo con los operativos policiales, sino también contra algunos jueces que quieren cambiar estas medidas (…). Costa Rica no tiene por qué seguir sufriendo de estos grupos que día a día llenan de sangre a nuestras familias”, afirmó Campos.
La cárcel El Caco surge en un contexto de violencia histórica.
Para mediados de agosto, el país acumulaba más de 550 asesinatos, la mayoría producto de enfrentamientos entre bandas narcotraficantes.
Desde 2022, más de 3.000 costarricenses han sido asesinados, cifras que han colocado a Costa Rica en los radares internacionales, después de tres años en que se han registrado cifras récord.
Incluso, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, incluyó recientemente a San José en una lista de ciudades violentas “donde nadie quisiera vivir”.
A nivel interno, un estudio de la Cámara de Industrias reveló que el 51,4% de las empresas considera que la inseguridad afecta su competitividad, mientras que 7 de cada 10 empresarios califican al país como inseguro o muy inseguro para hacer negocios.
La cárcel de alta contención El Caco se perfila entonces como un intento de frenar la influencia del crimen organizado desde los centros penitenciarios, en momentos en que la violencia amenaza la seguridad ciudadana y la estabilidad económica del país, finalizó Campos.
Actualmente, los planos constructivos se encuentran incorporados en el Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos (CFIA). El proceso de viabilidad ambiental culminó de manera exitosa.
También, fue aprobado el Reglamento General del Circuito de Alta Contención del Sistema Penitenciario Nacional.
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“Gracias a los diputados de la Comisión de Hacendarios que se pusieron una mano en el corazón y aprobaron el presupuesto de 7.870 millones de colones (…). Con eso ya podemos empezar la licitación”, declaró el presidente Rodrigo Chaves. Cortesía/La República.