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Argentina despidió ayer a su trovador
Un centroamericano de identidad desconocida ordenó ataque contra empresario donde murió Facundo Cabral
Las autoridades de Guatemala informaron ayer de la captura de dos sospechosos de haber participado en el asesinato del trovador argentino Facundo Cabral, en un ataque que iba dirigido contra el empresario nicaragüense que lo acompañaba y que fue ordenado por un centroamericano.
La fiscal general de Guatemala, Claudia Paz, señaló que los dos detenidos son Elkin Enrique Vargas Hernández y Wilfredo Allan Stockes Arnold, de nacionalidad guatemalteca, y que un centroamericano, al que aún no se ha identificado, fue el que encargó el ataque contra el promotor nicaragüense Henry Fariña.
En una rueda de prensa conjunta con el ministro de Gobernación (Interior), Carlos Menocal, Paz desveló detalles de la investigación para esclarecer la muerte de Cabral.
Menocal aseguró que las pruebas en contra de los dos detenidos “son contundentes” y demuestran que el objetivo del ataque no era Cabral, sino el nicaragüense, que “está bien resguardado en el hospital” en el que se recupera.
El ministro explicó que desde el mismo sábado las autoridades ya contaban con imágenes de los rostros de los asesinos del trovador.
Paz aseguró que un centroamericano, que todavía no ha sido identificado, fue quien contrató a Vargas para dar muerte a Fariña, quien había llegado a Guatemala el pasado 4 de julio.
Según la fiscal, Vargas, presunto cabecilla de una “banda criminal”, reclutó al grupo de sicarios, entre ellos a Stockes y a otras tres personas que no han sido detenidas, quienes vigilaron los pasos de Fariña desde un día antes del atentado.
Según la fiscal, las grabaciones de vídeos del hotel y del lugar en el que los sicarios perpetraron el ataque, así como las pruebas científicas, fueron vitales para capturar a los dos primeros sospechosos.
Menocal aseguró que las otras tres personas que integraron el grupo de sicarios están identificadas y que sus capturas se podrían producir en las próximas horas.
Mientras tanto, numerosos seguidores despidieron ayer en un teatro de Buenos Aires los restos del cantautor, cuyo féretro llegó a Argentina en un avión de la Fuerza Aérea de México.
El clamor de admiradores hizo que su viuda, la venezolana Silvia Pousa, cambiara su decisión de hacer unos funerales íntimos.
Sus restos incinerados permanecerán en el cementerio porteño de la Chacarita.
La presidenta argentina, Cristina Fernández, decretó tres días de duelo nacional por la muerte del cantautor, quien “consagró su vida al canto, transmitiendo con sus letras el espíritu de paz inspirado en las enseñanzas de Jesús, Ghandi y la Madre Teresa de Calcuta”, según sostiene la resolución de la mandataria.

Guatemala / EFE


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