Aranceles y baja en turismo presionarían al alza el dólar según analista de la UNED
El panorama cambiaría, pero no mucho si el gobierno aprueba la colocación de eurobonos
Las expectativas del dólar para el segundo semestre del año apuntan a un aumento, ya que existen dos factores que lo estarían presionando al alza: la implementación de aranceles por parte de Estados Unidos y la menor llegada de turistas, aseguró Federico Quesada, director de la Escuela de Ciencias de la Administración de la Universidad Estatal a Distancia (UNED).
¿Cuál sería el impacto directo sobre el dólar?
Existen fuertes presiones, por un lado, debido al incremento en las barreras arancelarias del principal socio comercial importador de Costa Rica. Esto generará un efecto de traslado de los precios de los bienes y servicios exportados hacia ese mercado y, por otro lado, incidirá un alza en el tipo de cambio, producto de la colocación de menos productos exportados.
Asimismo, la salida y reorganización de las cadenas de valor del mercado de microprocesadores podría provocar presiones al alza sobre el tipo de cambio, ya que la liquidación de operaciones incrementaría la demanda de divisas. A esto se suma la menor visitación internacional en los próximos meses.
¿Cuál sería el impacto en el tipo de cambio si el gobierno coloca los eurobonos?
No se vislumbra una baja en el tipo de cambio; sin embargo, con el ingreso de financiamiento en dólares al mercado internacional se podría lograr una mayor estabilidad en este macroprecio en el corto plazo.
Si fuese necesaria la intervención del BCCR, esta se presentaría solo si los límites psicológicos del mercado cambiario fuesen penetrados (por ejemplo, si el tipo de cambio se reduce a menos de ¢500 para la compra); no obstante, debido al complejo contexto que enfrenta el país, esta situación se considera poco probable.
En caso de que el BCCR se vea en la obligación de intervenir, cuenta con margen de maniobra gracias a los saldos de reservas internacionales a su disposición.
Un incremento en la liquidez sería posible si la colocación de los instrumentos mencionados se realiza durante el periodo noviembre-diciembre del año en curso.
Será necesario un mayor lapso de tiempo para determinar cuáles serán las nuevas condiciones internacionales, el nuevo equilibrio macroeconómico y los flujos de inversión extranjera directa, a fin de establecer cómo se comportará el tipo de cambio.