Roberto Dobles

Roberto Dobles

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Lunes 28 Agosto, 2017

Aprovechamiento sostenible de toda la riqueza nacional (I)

Los países exitosos y prósperos aprovechan plena y sosteniblemente todas sus fuentes de riqueza nacional para impulsar su desarrollo y su prosperidad.

Noruega es uno de estos países y es reconocido internacionalmente por ser líder mundial del desarrollo sostenible, de la protección del ambiente y de la prosperidad social. Su población es muy parecida a la nuestra. También es reconocido por ser uno de los líderes mundiales en potenciar con bajo costo todas las fuentes renovables de energía, la transición energética y la lucha contra el cambio climático.

Este país, como muchos otros, aprovecha sosteniblemente todas sus fuentes de riqueza nacional dentro del marco de una política integral, que incluye el uso de las grandes cantidades de recursos fiscales provenientes de sus yacimientos de petróleo y de gas natural.

En Noruega, como en todos los países del mundo, se tiene claro que los cambios energéticos en los países se dan a través de los cambios en la evolución de la demanda de energía, donde los adelantos tecnológicos, la disponibilidad y competitividad de las nuevas fuentes de energía y las políticas juegan un rol primordial.

En este proceso, la oferta de fuentes de energía a lo interno de los países y en el mundo cambiará y evolucionará de acuerdo con los cambios que se den en la demanda de energía, no como consecuencia de moratorias impuestas a la producción de ninguna fuente de energía.

Así lo consideran inclusive los grandes productores y exportadores de petróleo, incluyendo los miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Desde hace muchos años, el Sheikh Zaki Yamani, ministro de Petróleo de Arabia Saudita, que sirvió a su país en este puesto por tres décadas y que fue un poderoso presidente de la OPEP por años, señalaba que de la misma manera que “la Edad de Piedra no terminó por falta de piedras, la Era del Petróleo terminará mucho antes de que el mundo se quede sin petróleo”. El actual ministro de Petróleo de Arabia Saudita y también poderoso miembro de la OPEP, Al Naimi, señaló que “el pico de la demanda (de petróleo) llegará antes que el pico de la oferta”.

La política energética vigente en Costa Rica, basada en dogmas sin ningún estudio técnico, es la única en el mundo que visualiza lo contrario al considerar que la transición energética se impulsa a través de moratorias ligadas a la oferta de energía.

Las moratorias a nivel nacional más bien conducen artificialmente a la pérdida de competitividad, a un aumento del consumo de energía importada, a una alta dependencia del petróleo importado y a una enorme restricción de la riqueza nacional potencial, razón por la cual ningún país las utiliza, a excepción de Costa Rica. Aquí se impuso una moratoria nacional por la vía de un decreto sin sustento técnico que además va en contra de las disposiciones de una ley especial (la Ley 7399).

Mientras que la Ley 7399 señala que el Poder Ejecutivo deberá promover y fomentar el aprovechamiento de esta riqueza nacional (Artículo 4) para beneficio nacional, el decreto de moratoria señala lo contrario. Lo anterior a pesar de que la ley indica que estas actividades deberán ser realizadas de manera tal que permitan “preservar y proteger el ambiente” (Artículo 2), tal como lo hacen muchos países exitosos y ambientalmente reconocidos, como Noruega.

En el caso de Costa Rica, la moratoria no solamente prescinde sin ningún sustento técnico de una gran riqueza potencial nacional, sino que traslada la creación de esta riqueza a otros países a través de las crecientes importaciones petroleras, a pesar de las grandes carencias nacionales y del creciente déficit fiscal que tenemos.

Este decreto provoca también simultáneamente una altísima dependencia petrolera importada del país (que es una de las más altas de mundo y representa casi las 2/3 partes del consumo energético nacional) y un aumento acelerado de las importaciones petroleras. Los estudios del Ministerio de Ambiente y Energía y de Recope sobre el consumo petrolero importado actual y futuro del país son contundentes en poner en evidencia esta nefasta situación.

Países exitosos y prósperos como Noruega, que no son miembros de la OPEP, hacen totalmente lo contrario de lo que se está haciendo en Costa Rica. Estos países tienen a la vez un alto reconocimiento internacional por sus políticas ambientales, sociales, energéticas y económicas, las cuales continuarán generando una gran riqueza nacional con su producción y exportación de petróleo y gas natural durante la transición energética que durará varias décadas hasta que ya no se consuma petróleo.

En ese país se tiene claro que en gran medida su prosperidad se debe a la producción y exportación de sus yacimientos de gas natural y petróleo y que si Noruega impone una moratoria a la producción y exportación de petróleo la riqueza nacional que generan sus recursos se trasladaría a otros países productores durante las décadas que dure la transición energética.

Con la disponibilidad de esta gran riqueza nacional, ellos continuarán realizando todos los cambios a lo interno que consideran necesarios para posicionarse hacia el futuro.

Con base en esta política, Noruega es el país en el mundo que más está avanzando en la transición energética y el petróleo que consumen de menos lo exportan para que la generación de ingresos fiscales y no fiscales y de divisas no se reduzca. Lo anterior ocurrirá durante las décadas que durará en el mundo la transición energética.

Este país, como muchos otros similares, no tiene déficit fiscal y más bien mantiene continuamente un superávit fiscal, a pesar de su importante gasto público (económico, social y de protección ambiental).

Su presupuesto anual está diseñado para impulsar, entre muchas otras cosas, el empleo, el crecimiento económico, el progreso y el bienestar social, la protección ambiental, el desarrollo humano, los ajustes estructurales, la competitividad, el desarrollo de la infraestructura (transportes, salud, educación y vivienda), el fortalecimiento de los fondos de pensiones y la transición energética.

Los excedentes fiscales de la producción sostenible y la exportación de gas natural y petróleo se invierten en un Fondo Soberano de Riqueza (“Sovereign Wealth Fund”) propiedad del Estado (o sea, propiedad de todos los noruegos), el cual es hoy en día el más grande del mundo. Estos recursos se colocan en inversiones en múltiples sectores dentro y fuera del país para generar un rédito.

Los ingresos obtenidos por los réditos de este Fondo Soberano de excedentes recursos fiscales son hoy en día superiores a los ingresos fiscales obtenidos por la producción y exportación de gas natural y petróleo. De esta manera, la riqueza petrolera y gasífera original se multiplica en la superficie a través de mecanismos financieros exitosos.

Este Fondo seguirá creciendo aceleradamente como resultado de los nuevos ingresos que recibe de manera continua provenientes de la producción y exportación de gas natural y petróleo y de los crecientes réditos de sus inversiones financieras. También se está dando una valorización importante de su portafolio de inversiones, el cual está muy diversificado.

La ley indica que el principal de este Fondo no puede ser utilizado por el Estado y que solo los réditos provenientes de las inversiones del fondo pueden ser utilizados. Este Fondo es entonces una fuente adicional de riqueza nacional que crece continuamente a perpetuidad.
Los excedentes de los recursos fiscales del petróleo y del gas natural, convertidos en la superficie en inversiones financieras, crean aún más riqueza y bienestar nacional a las actuales y futuras generaciones, incluyendo en el futuro, de aquí a varias décadas, donde estos dos recursos naturales ya no se usen en el mundo.

De esta manera Noruega se está enriqueciendo cada vez más para beneficio y bienestar de las actuales y futuras generaciones.

Y para generar todavía más riqueza nacional para las actuales y las futuras generaciones, el Gobierno ha señalado que las actividades de producción sostenible y exportación de gas natural y petróleo “seguirán desempeñando un papel importante para la economía noruega durante muchos años por venir. De hecho, el 55% de los recursos descubiertos aún está en el subsuelo. La Dirección General de Hidrocarburos de Noruega anunció recientemente que actualmente existe más petróleo y gas natural recuperable ahora que hace diez años”.

El Gobierno estima también que todavía existen más yacimientos por descubrir en nuevas zonas del país que están siendo exploradas y otras que van a ser exploradas en el futuro.

Y durante las décadas en que durará la transición energética en el mundo, Noruega exportará su gas natural y su petróleo para generar toda la riqueza nacional que se pueda para el bienestar de sus habitantes, en lugar de que otros generen la riqueza que ellos dejarían de generar.
Esta creciente riqueza nacional, obtenida a través del desarrollo sostenible de sus recursos naturales y de la conversión de una parte de ellos en recursos financieros en un Fondo Soberano de Riqueza, les permite a los noruegos asegurar a perpetuidad la prosperidad y el bienestar de las actuales y las futuras generaciones.