Enviar

Aprender… para competir



Más que una novedad, es una necesidad. Día con día, los gerentes y tomadores de decisiones de las organizaciones se enfrascan en el dilema de cómo ofrecer a los clientes respuestas más oportunas ante las exigencias del mercado.
Es claro que las organizaciones no pueden dirigirse hoy con los mismos modelos y herramientas que se aplicaron décadas atrás. En los tiempos actuales se necesita mayor rapidez, eficiencia y eficacia en la gestión. Pero, ¿cómo lograr convertir a nuestra organización en una learning organization?
Gracias a sus comprobados y rápidos resultados, tres enfoques se han convertido en la agenda diaria de los gerentes para lograr que la organización se desarrolle bajo la esfera de la inteligencia y el aprendizaje, estos son el empowerment, el benchmarking y el downsizing.
Con el empowerment las organizaciones que se desarrollan en continentes competitivos como Asia y Europa han obtenido resultados impensables con dicha herramienta, que permite construir, desarrollar e incrementar el poder de la organización por medio de la participación y el trabajo en conjunto de su fuerza laboral.
Las organizaciones deben integrar sus equipos de trabajo con personas cuya disposición a crecer de manera personal vaya de la mano del crecimiento empresarial. Para lograrlo se necesita fomentar en los colaboradores capacidades de adaptación a nuevos procesos y nuevas formas de hacer las cosas por medio de la formulación de mecanismos que involucren a toda la organización, donde el aprendizaje en grupo predomine sobre el individual.
Por otro lado, se ha comprobado que el tabú de que, cuantos más colaboradores posea la empresa mayor eficiencia en su gestión, es historia. Hoy necesitamos rapidez en la toma de decisiones, y para eso necesitamos hacer líquida la empresa desde el punto de vista del recurso humano.
Una manera de lograrlo es por medio del downsizing, herramienta que tiene como filosofía estudiar la capacidad de respuesta de la empresa por la cantidad de colaboradores que posea. En la mayoría de los casos, se ha descubierto que se cuenta con mayor cantidad de recurso del que se necesita. Con downsizing, se busca el equilibrio entre la cantidad de personal y la eficiencia de la gestión.
Por su parte, con el benchmarking las organizaciones pueden analizar, estudiar y fomentar el uso de estrategias que la competencia, sea dentro del mercado de atracción o en uno paralelo, ejecuta y les permite cumplir altos estándares de competitividad.
La competitividad de la empresa depende de cuán competitivos son sus tomadores de decisiones.

Consultor empresarial
[email protected]
Ver comentarios