Enviar
Monto que deberá pagarle Estado a ex contralor será definido por tribunal
Alex Solís será indemnizado por destitución
Fallo no aclara si ex funcionario debe ser restituido en el cargo

Después de seis años de largos procesos judiciales en diversos tribunales, Alex Solís, ex contralor de la República, logró ayer ganar la partida finalmente.
Esto tras darse a conocer el fallo de la Sala Constitucional que condena al Estado a pagarle las costas, daños y perjuicios causados, tras su destitución en 2004 por parte de la Asamblea Legislativa.
El monto de lo adeudado a Solís, deberá ser determinado posteriormente por un tribunal.
Por otra parte, el fallo de la Sala no aclara si el ex funcionario debe ser restituido en el cargo que hoy ocupa Rocío Aguilar.
“No puedo ocultar que mi esposa, mis hijos y yo nos sentimos muy felices, porque esto significa un triunfo de la ética, la moral y del Estado de derecho. Esta sentencia, junto con resoluciones de otros tribunales, demuestra que fui víctima de una jugada política, que no me querían ver trabajar como contralor de manera autónoma. Es un triunfo personal, pero también un triunfo de la Contraloría y del Estado democrático. Cuando empecé la lucha legal, no gasté un solo segundo del tiempo pensando en alguna compensación económica. Doy gracias a Dios por el final de este tema”, dijo Solís.
La resolución de los magistrados del máximo órgano constitucional evaluó los reclamos presentados por Claudia Quirós esposa del ex contralor, quien argumentó ante los magistrados que a su esposo se le destituyó sin haberse llevado a cabo el debido proceso y sin habérsele brindado el derecho de defensa.
En noviembre de 2008, la misma Sala IV rechazó una acción de inconstitucionalidad presentada por Solís, al considerar que lo procedente era un recurso de amparo.
Esta es la segunda victoria que el ex contralor, quien es hermano de Ottón Solís, líder y fundador del Partido Acción Ciudadana, gana en los últimos meses, ya que en mayo anterior, el Tribunal Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda, condenó al Estado a pagarle los salarios caídos y derechos laborales que hubiera devengado durante los ocho años para los que fue designado. Así como un monto por daño moral que había sido calculado por el propio Solís en más de ¢200 millones.
A finales de 2004 y tras ocupar el cargo por tan solo seis meses, Solís fue destituido por la Asamblea Legislativa, tras acusarlo de falsificación de firmas.
En aquella ocasión, los diputados aprobaron su remoción sustentándose en un informe grafoscópico del Organismo de Investigación Judicial, que determinó una supuesta adulteración de 27 rúbricas de familiares cercanos en diversos contratos.
En 2007, Tribunal Penal de San José dictó sobreseimiento definitivo a favor del ex contralor.

Esteban Arrieta
[email protected]
Ver comentarios