El peligro del cobro de impuestos para el aguinaldo y el salario escolar en una nueva administración chavista no se puede descartar solo porque el presidente Rodrigo Chaves regañó a uno de sus ministros por sugerirlo, de acuerdo con Albino Vargas, secretario de la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP).
De hecho, para Vargas, esas son las verdaderas intenciones del partido oficialista al tratar de conseguir 40 diputados.
“¡Dejémonos de cuentos! Chaves y sus neoliberales sí creen en el impuesto al aguinaldo y al salario escolar, tanto como en la jornada de las 12 horas (4x3). Nogui Acosta, exjerarca de Hacienda, se echó una pulseada por esos impuestos y, por supuesto, ¡fracasó! Ahora Chaves dijo que no, pero está apostando a los 40 diputados en el 2026. ¿Ya se dio cuenta la embarcada que podríamos darnos?”, afirmó el sindicalista.
Las declaraciones de Vargas surgen luego de la polémica que generó el viceministro de Hacienda, Luis Antonio Molina, al insinuar en la Comisión de Asuntos Hacendarios el martes la posibilidad de gravar con impuesto sobre la renta el aguinaldo y el salario escolar.
Según explicó el funcionario, las exoneraciones fiscales representan cerca de 4 puntos del PIB, lo que a su criterio limita la capacidad financiera del Estado. “Ahí hay un montón de ingresos que están, el problema es que son discusiones muy serias. ¿Cuál es la otra cédula grande que está exonerada en renta en este país? El aguinaldo”, dijo ante los diputados.
Tras la controversia, el propio presidente intentó bajarle el tono al asunto. Durante su conferencia de prensa semanal, Chaves incluso regañó en vivo a Molina.
“Nosotros no estamos ni tratando ni proponiendo impuestos. Don Luis se fue de cholo, lo embarcaron y nadie lo tiene tratando de sonar elegante”, manifestó el mandatario.



































