Hacía rato que al técnico Óscar Ramírez no se le acomodaba un juego del Alajuelense a su gusto. Finalmente le llegó el partido “deseado” frente al Cartaginés.
Contrariado porque en las últimas fechas, a “su Liga” le anotaban temprano y se complicaba el desarrollo del juego, frente a los brumosos sucedió lo contrario y en 13 minutos de acción, el partido quedó prácticamente resuelto, con anotaciones tempranas de Kenneth Vargas y Santiago Van der Putten a favor del León.
Los goles llegaron temprano y al duelo le restaban muchos minutos, pero lógicamente que ese 2-0, el “Machillo” lo manejaría a su estilo, regalando la iniciativa al rival, esperándolo atrás y listo a dar la estocada en un contraataque.
Dicho y hecho, el Cartaginés, a pesar del desgaste físico de su nómina, que se presentó en La Catedral con una serie de juegos cercanos que produjeron cargas físicas a sus jugadores, incluyendo el largo viaje de regreso desde Vancouver, Canadá, se volcó sobre todo en la segunda parte con los ingresos de los velocistas Giancarlo Castro y José Mora sobre el área manuda, el portero Washington Ortega le “negó” dos anotaciones a Suhander Zúñiga, pero la ocasión de gol más clara la desperdició Ángel Zaldívar, cara a cara con Kevin Briceño, rematando desviado, con Joel Campbell a su lado, a la espera del pase de gol.
Desde el inicio observamos a un Alajuelense muy vertical. Se lució Celso Borges, con servicios al “hueco”, archivando sus pases horizontales. No jugó la pareja de defensores centrales estelar: Guillermo Villalobos y Alexis Gamboa, este suspendido un juego. Van der Putten y Aarón Salazar los suplieron a pura pierna.
Contra las cuerdas y urgido de puntaje para entrar en zona de clasificación, se notó a un León más agresivo y mordiente, sus jugadores no regalaron medio metro de zacate y supieron manejar los tiempos, para no perder la agradable e inesperada ventaja en el desayuno del partido.
El campeón nacional necesita una segunda vuelta perfecta, ha ganado el primero de nueve peldaños, suma 12 puntos y se acerca a la zona caliente.
Darle mérito al Cartaginés, herido muscularmente, pero entregado a su causa, sin pausas, atacando y atacando la retaguardia eriza a pesar de las limitaciones físicas del plantel. La nómina de Amarini Villatoro, empató con los Toros, perdió con el León y lógicamente su puesto en zona de clasificación, se cargó de brumas.





































