El fichaje de Ángel Zaldívar en el Alajuelense lo rompió tácticamente a pesar de ser muy buen futbolista.
Óscar Ramírez rápido lo hizo titular y lo ubicó en una función, a la espalda de Ronaldo Cisneros, que no le ha funcionado al equipo.
El campeón nacional ha planificado en lo táctico un curioso 4-2-2-1-1, donde los llamados volantes por fuera: Creichel Pérez y Jaison Lucumí, no forman tridente con Zaldívar, porque el mexicano juega más adelantado, en la nuca de Ronaldo y tampoco lo hace al lado de su compatriota.
Si la Liga jugara el típico 4-4-2, la cintura la formarían Celso, Bran, Pérez y Lucumí y el binomio de ataque Zaldívar y Ronaldo, pero el equipo no se para tácticamente así.
La ausencia de Kenyel Michel se hace notoria y Zaldívar tampoco llena el rol que tenía el 10 del equipo Aarón Suárez, hoy en Turquía. Nos queda la impresión, quizá errada, de que Óscar Ramírez está confundido tácticamente, le ha dado a Zaldívar, repito muy buen jugador, una posición a espaldas de Ronaldo en la que se pierde. Desde luego que pesan en el flojo accionar del monarca, hoy fuera de zona de clasificación, las ausencias de Diego Campos (no renovado), Anthony Hernández y Rashir Parkins, quien apenas regresa de una lesión. De Joel Campbell se desconoce si va o viene.
En retaguardia, tampoco respaldamos la decisión de don Óscar de ubicar a Aarón Salazar como lateral derecho, debido a la lesión de Fernando Piñar. Salazar juega mejor como volante central, metido entre Guillermo Villalobos y Alexis Gamboa.
Mientras se recupera Piñar y se consolida el joven Isaac Badilla, el técnico manudo podría ubicar de lateral derecho al propio Villalobos o a Santiago Van der Putten, mucho más explosivo y veloz que Salazar.
El técnico del León reconoció que se presentan problemas en una retaguardia que en la temporada anterior, en los primeros siete juegos permitió solo dos goles y en esta ha recibido ocho.
Salazar, Gamboa, Matarrita y Celso no son rápidos y los rivales lo saben. Villalobos es perro de traba pero Bran no es agresivo en marca. Van der Putten es un volcán en erupción. Toca al binomio Ramírez-Wardy Alfaro ordenar no solo esta resquebrajada retaguardia, sino ubicar al lado y no detrás de Ronaldo Cisneros, a los futbolistas ofensivos que sean más certeros en sus citas con los cordeles. Creichel y Lucumí son desafiantes en el uno a uno, pero nulos en la red.





































