Terminado el juego entre México e Inglaterra, con el triunfo de los ingleses y la eliminación de los anfitriones, era de ley sintonizar “Fútbol Picante”, para escuchar a las “urracas parlanchinas”, despedazar a Javier Aguirre o alabar el buen partido de la selección mexicana.
Los tertulianos se fueron por lo segundo salvo contadas excepciones de otros colegas que esa noche no conformaron el panel, caso de Álvaro Morales, quien desde su propia trinchera, despedazó al “Vasco” y al seleccionado.
De todos los panelistas, solo uno analizó la derrota de México tácticamente y fue Ricardo “Tuca” Ferretti, el exitoso estratega brasileño, que tuvo su época de oro dirigiendo a los Tigres de Monterrey.
Me llamó la atención el análisis del “Tuca” porque se salió del guion, rompió el libreto y con la sabiduría propia de sus años, expresó unas verdades tácticas sin faltarle el respeto al técnico Aguirre.
Entresacamos algunos conceptos: “con un hombre más en la cancha, el tercer gol de Inglaterra jamás debió entrar. Ese gol aniquiló a la selección mexicana. No es posible que un saque largo del portero, no sea despejado por el defensa mexicano que va de frente al balón y permite que la bola roce el hombro de Kane y vaya a Gordon que gesta la acción del penal. El zaguero ve venir la bola; Kane está de espaldas, le pega en el hombro y gesta el 3-1”.
Y agrega: “Aguirre se confunde y manda al ataque a Santiago Jiménez y a Martínez a acompañar a Raúl Jiménez. Tres delanteros técnica y tácticamente idénticos, que se paran dentro del área a recibir “ollazos”, centros y centros, obsequios para los cinco gigantes que paró el técnico Thomas Tuchel para defender la ventaja. El muro humano que levantó Inglaterra, se tenía que romper con un fútbol inteligente y rasante y no lanzando centros a la suerte”.
Ferretti analizó el partido.
En nuestro país, específicamente en uno de los canales, transmiten juegos del Mundial y la mesa principal no los analiza.
No escuchamos un análisis del partido y en su lugar nos aplastan con estadísticas que no le interesan a nadie. Posesión de pelota, kilómetros recorridos por equis jugador, pases certeros, pases perdidos, sudoración, remates, datos numéricos prehistóricos, quien anotó en 1921, olfato a los tiempos extra, habrá penales, Messi, CR7, Haaland, Ochoa, Mbappé. En resumen, miles de números y ni un solo análisis técnico y táctico del partido. ¡Puritica NBA!





































