Los señores Orlando Junior Chaves y Álvaro Murillo Corella, comentan una de nuestra Notas.
Opina don Orlando: “Don Gaetano, nuestro problema no es el esquema, son los jugadores, en nuestro medio hay mucho colega suyo que con sus creencias manifiestan cosas sin sentido como que en la actualidad el número 10 no existe, y las grandes selecciones practican su fútbol alrededor de él.
En nuestro país se perdió la visoría, el seguimiento desde niño al jugador talentoso, mucho jugador se ha perdido y han quedado en el limbo.
Qué pasó con Fernando Roses, que pasó con aquel jugadorazo que puso en vilo a Italia Jaime Quesada, del cual la prensa mexicana en aquel entonces dijo; Costa Rica demostró ser un cuadro muy duro, tiene en su mediocampista Jaime Quesada a un muchachito con gran futuro como zurdo natural.
Después vino Hárold López en Mazatenango de los cara sucias, Eddy Picado poseedor de una visión de juego con pases perfectos desde 40 o 50 metros, se perdieron por falta de seguimiento.
Actualmente las grandes selecciones evolucionaron Alemania, Inglaterra, Holanda, Francia, Bélgica, Canadá, Estados Unidos, porque volvieron sus ojos a los jugadores de color y nosotros ¿qué hacemos?, ¿cuál fue el último gran jugador de color? Joel Campbell.
Que vayan a Limón, a Guanacaste, Puntarenas, ahí encontrarán el talento que se ocupa, mediocampistas cerebrales, delanteros veloces, técnicos y entonces sí coloquemos a cada pieza en el ajedrez del entrenador y veremos otra cosa.
Hoy no hay un Paté que ponga a jugar a Manfred y compañía y no lo buscamos porque para muchos ya no se ocupa, jamás ese jugador pasará de moda”.
Don Álvaro agrega un criterio similar.
“Don Gaetano, disculpa mi atrevimiento, pero no estoy de acuerdo con su apreciación, el asunto no es adelante. Podemos poner 2 o 3 buenos delanteros, pero ¿quién los pone a jugar? Para mi humilde entender el problema es la creación de juego en la media cancha. De hecho ¿quién es el creador en nuestro seleccionado? No tenemos un Carrasquilla, por ejemplo. Tenemos buenos marcadores y recuperadores, pero ocupamos uno y dos armadores de juego que asistan a los delanteros. Sin chocolate no hay cacao. Y que nos metan 7 en cada fogueo tampoco me suena me imagino a la prensa el día siguiente”.





































