En la previa del juego Liberia y Alajuelense, destacamos que de los cuatro equipos semifinalistas, el equipo de la ciudad blanca contaba con el mayor poder ofensivo desde el carril derecho de su retaguardia.
Afirmamos que cuando Shawn Johnson, Barlon Sequeira y Keysher Fuller se asocian en ataque son dinamita pura. Contra la Liga, en este juego de ida, Saturnino Cardozo dejó a Sequeira en reserva, pero ya al minuto dos, Fuller se llevó como cohete la marca de Matarrita y “botó” el 1-0 en las narices de Bayron Mora.
Pocos minutos después, el mismo Keysher sacó un centro desde la derecha y gestó la acción del penal, “agarronazo” de Guillermo Villalobos a Fernando Lesme y posterior anotación del paraguayo.
Tratando de cortar la hemorragia de fútbol que “Los Coyotes” producían desde ese costado, temprano en la segunda parte, Ramírez sacó a Ronald Matarrita y bajó a la línea de cuatro a Kenyel Michel, sin que mejorara mucho la situación.
La picardía de Fuller y la potencia física de Lesme, fueron un dolor de cabeza para Alexis Gamboa y Villalobos, superados por los liberianos en varios tramos del partido.
Sin embargo, el 2-0 nunca llegó para la formación de don Pepe. El portero Mora achicó un par de ocasiones de gol y en el cierre, dos minutos antes de que la Liga empatara, Josimar Pemberton remató desviado con el marco descubierto.
Nos quedó la impresión de que Liberia no aprovechó en la red, uno de los partidos más descontrolados del León, quien no pudo contar con futbolistas lesionados como Parkins, Campos y Hernández que son revulsivos como variantes.
El tricampeón centroamericano no se vio cómodo en el Edgardo Baltodano, pero se las ingenió para sostener el 1-0 en contra y que el daño no aumentara. Liberia jugó mejor al fútbol, pero le faltó esa extra de los equipos grandes y tradicionales para liquidar a un enemigo que deambulaba en el terreno de juego.
Óscar Ramírez no se mostraba cómodo, ni incómodo. Ese 1-0 se podía desboronar en La Catedral. Su colega Cardozo tampoco apuraba en demasía a sus “coyotes”.
Se llegó al último minuto de acción y desde fuera del área, Alejandro Bran sacó una raya que no es nueva en el radar de su repertorio y rompió la estirada de Anthony Monreal para empatar 1-1 y así darle otro color al juego de vuelta. Esa anotación agónica de Alejandro, bien puede significar el pasaporte del León a la final de la fase clasificatoria del Apertura.





































