5 consejos clave para proteger los datos de las mipymes ante ciberataques
En Costa Rica, más de medio millón de micro, pequeñas y medianas empresas enfrentan riesgos crecientes en ciberseguridad
Las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) representan el 97% del total del parque empresarial en Costa Rica, según datos del Ministerio de Economía, Industria y Comercio y el Instituto Nacional de Estadística y Censos.
Con un estimado de 575 mil unidades activas, estas empresas no solo son el motor económico del país, sino también una de las principales fuentes de empleo.
No obstante, su tamaño y recursos limitados las hacen particularmente vulnerables frente a las amenazas digitales.
En un entorno donde los ciberataques se han vuelto cada vez más frecuentes y sofisticados, muchas de estas empresas carecen de la infraestructura necesaria para proteger su información crítica, lo que pone en riesgo su reputación, a sus clientes y la continuidad del negocio.
En los últimos seis meses, estas organizaciones en Costa Rica han recibido un promedio de más de 1.655 intentos de ciberataques por semana, según el más reciente Reporte de Inteligencia de la empresa Check Point.
Esta estadística incluye desde correos electrónicos maliciosos hasta ataques dirigidos que buscan vulnerar los sistemas empresariales.
Ante este panorama, expertos de Soluciones Seguras hacen un llamado a la acción.
Joey Milgram, COO de la compañía especializada en ciberseguridad, advierte que todas las empresas, independientemente de su tamaño, pueden ser blanco de ataques.
“Cualquier empresa, sin importar su tamaño, puede ser víctima de un ciberataque. Las mipymes, aunque cuenten con recursos limitados, pueden adoptar medidas simples y estratégicas que marquen la diferencia. Proteger su información es proteger su reputación, a sus clientes y la continuidad de su negocio”, señaló.
A continuación, se presentan cinco acciones que pueden implementar las mipymes para mejorar su ciberseguridad sin necesidad de hacer grandes inversiones:
1. Capacitar al personal
La primera línea de defensa ante un ataque informático es el propio equipo de trabajo.
Muchos ciberataques comienzan con un simple clic en un enlace malicioso o la descarga de un archivo infectado.
Capacitar a los empleados para identificar correos falsos, sitios web sospechosos o intentos de suplantación de identidad puede prevenir muchos incidentes.
Una formación básica en buenas prácticas digitales y ciberseguridad puede reducir significativamente los riesgos.
Además, genera una cultura organizacional más consciente y preparada frente a las amenazas.
2. Usar contraseñas seguras y autenticación multifactor
El uso de contraseñas robustas, únicas para cada cuenta y actualizadas con regularidad, es una medida básica pero esencial.
Además, implementar sistemas de autenticación multifactor (como códigos enviados al teléfono o aplicaciones de verificación) añade una capa adicional de seguridad.
Estas medidas, que no implican costos elevados, reducen en gran medida el riesgo de accesos no autorizados, incluso si una contraseña llega a ser comprometida.
3. Realizar copias de seguridad periódicas y almacenarlas fuera de línea
Tener una copia de seguridad actualizada es fundamental en caso de incidentes como ataques de ransomware, errores humanos o fallos técnicos.
Almacenar esos respaldos en lugares seguros y desconectados de la red, como discos duros externos o servicios en la nube con protección, permite restaurar la información rápidamente y reducir tiempos de inactividad.
Este tipo de prevención es especialmente valioso para mipymes, cuya operación diaria puede verse gravemente afectada por la pérdida de datos.
4. Instalar herramientas básicas de protección de correo y navegación
Existen soluciones accesibles para pequeñas empresas que permiten filtrar correos electrónicos sospechosos y bloquear páginas web maliciosas.
Estas herramientas suelen incluir antivirus, filtros antiphishing y controles de navegación, todos diseñados para frenar amenazas antes de que lleguen al usuario final.
Implementarlas no requiere conocimientos técnicos avanzados y puede evitar una gran cantidad de incidentes.
5. Mantener los sistemas y aplicaciones actualizados
Los ciberdelincuentes suelen explotar vulnerabilidades conocidas en programas y sistemas operativos que no han sido actualizados.
Por ello, es crucial instalar los parches y actualizaciones que desarrollan los proveedores de software.
Esta acción preventiva reduce significativamente las brechas de seguridad y es una de las prácticas más simples de aplicar dentro de una estrategia de protección.
Aunque tradicionalmente se ha creído que la ciberseguridad es una inversión solo al alcance de grandes corporaciones, expertos como Milgram insisten en que hoy es una decisión estratégica para todas las empresas, sin importar su tamaño.
“Invertir en ciberseguridad no debe ser un lujo reservado a las grandes corporaciones; hoy, más que nunca, es una necesidad estratégica”, concluyó el experto.
La protección de datos no solo evita pérdidas económicas, también resguarda la confianza de los clientes, la imagen empresarial y la continuidad operativa.