Solo el 27% de las pequeñas y medianas empresas (pymes) en Costa Rica acepta pagos con tarjeta, según un estudio regional de Mastercard y Payments and Commerce Market Intelligence (PCMI).
El informe “Impulsando el futuro del comercio en México, Centroamérica y el Caribe: Escalando la aceptación digital para una economía preparada para 2030”, analiza la evolución de los pagos en la región y plantea que la infraestructura que se consolide hoy será determinante para la participación de los comercios en la economía de la próxima década.
En el caso de Costa Rica, los hallazgos reflejan un entorno relativamente avanzado en adopción de métodos electrónicos por parte de los consumidores.
El efectivo representa aproximadamente el 16% del volumen de pagos de consumo personal, lo que evidencia un cambio en las preferencias hacia alternativas más ágiles y conectadas.
Sin embargo, este avance contrasta con la limitada capacidad de aceptación entre los pequeños negocios.
Según el estudio, esta brecha no responde a una falta de demanda, sino a la necesidad de ampliar el acceso a soluciones que permitan a los comercios integrarse al ecosistema digital.
En ese sentido, ampliar la aceptación en micro y pequeñas empresas y en sectores con baja penetración es clave para captar nuevas oportunidades de ingreso.
“México, Centroamérica y el Caribe representan una de las mayores oportunidades de aceptación digital sin explotar en las Américas”, dijo Kiki Del Valle, presidenta de División, North LAC en Mastercard, quien advirtió que no cerrar esta brecha podría limitar el potencial económico de la región.
Por su parte, Lindsay Lehr, directora gerente de PCMI, subrayó que el desafío principal radica en la capacidad de los comercios para incorporarse al sistema, más que en el interés de los consumidores por utilizar estos métodos.
Agregó que, el cierre de esta brecha requiere modelos de negocio adecuados, tecnología accesible y una mayor colaboración entre los actores del ecosistema.
El estudio también proyecta un crecimiento significativo en la industria y se estima que los ingresos por transacciones electrónicas en América Latina podrían triplicarse hacia 2027, impulsados por el comercio electrónico, la digitalización de servicios y la adopción de nuevas tecnologías.
En este contexto, ampliar la aceptación entre pequeños comercios permitiría responder a las expectativas de los consumidores y mejorar la eficiencia operativa de los negocios.
Entre los beneficios identificados se encuentran la reducción de riesgos asociados al manejo de efectivo, la posibilidad de atender a más clientes, incluidos aquellos que prefieren comprar en línea, y la construcción de un historial de transacciones que facilite el acceso a financiamiento.
Asimismo, destaca el avance de los pagos sin contacto como una de las tendencias más relevantes en la región.
Este tipo de transacciones, que agilizan el proceso de compra, alcanza niveles de uso del 83% en Centroamérica y del 73% en el Caribe.
Otro de los factores que impulsa esta dirección es el papel de los facilitadores de pago o PayFacs, que permiten a los pequeños comercios comenzar a aceptar pagos de forma rápida mediante procesos simplificados.
En México y Centroamérica, estos actores concentran cerca del 80% de los nuevos puntos de aceptación digital.
Para facilitar la incorporación digital de los pequeños negocios, Mastercard colabora con bancos, adquirentes, fintechs y PayFacs en la modernización de los sistemas de cobro al tiempo que promueve el uso de tecnologías como plataformas en la nube, tokenización, biometría, inteligencia artificial y soluciones integradas, con el fin de hacer las transacciones más ágiles, seguras y accesibles para empresas de todos los tamaños.