40% de la población califica como “pobre” la gestión económica del Gobierno
La evaluación ciudadana mantiene un saldo negativo y evidencia un deterioro en la percepción durante los últimos meses
La valoración sobre la gestión económica del gobierno continúa siendo mayoritariamente desfavorable.
Un 40,8% de la población considera que la administración actual realiza un trabajo “pobre” en materia económica, de acuerdo con el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) de noviembre, elaborado por la Universidad de Costa Rica.
En contraste, solo 24,8% de las personas consultadas califica la gestión como “buena”, una proporción que cayó casi cinco puntos porcentuales respecto a la medición anterior.
Por su parte, 29,6% considera que el desempeño cumple con “lo necesario”, mientras que 4,8% prefirió no emitir opinión.
Esta distribución de respuestas amplía la brecha entre valoraciones positivas y negativas a –15,9 puntos porcentuales, lo que confirma que la percepción sobre la política económica se deterioró en los últimos tres meses.
La tendencia negativa no es reciente. Desde mayo de 2023, la calificación de la política económica de la actual administración entró en terreno negativo, con un mayor peso de opiniones desfavorables frente a las positivas, una situación que se mantiene en la medición más reciente.
Este resultado contrasta con una mejora en la confianza general de la población. En noviembre, el ICC subió a 55,4 puntos en una escala de 0 a 100, con un incremento de 3,1 puntos, el primero registrado en el último año.
El repunte estuvo impulsado por expectativas más favorables en hogares de menores ingresos y escolaridad, mujeres y personas menores de 35 años y mayores de 50, asociado al consumo estacional de fin de año, la entrada de ingresos extraordinarios como el aguinaldo y la expectativa en torno al proceso electoral.
En conjunto, los resultados muestran un escenario de percepciones divididas: mientras mejora el ánimo económico personal de algunos sectores, la evaluación sobre la gestión económica del gobierno sigue marcada por la desconfianza, reflejando una brecha entre expectativas individuales y la valoración del desempeño gubernamental.