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Martes 3 Abril, 2012

2012: Año Europeo del Envejecimiento Activo.

Europa envejece. Ochenta y siete millones de sus ciudadanos son mayores de 65 años y representan el 17% de la población total. Ante estos cambios demográficos, La Unión Europea responde designando 2012 como el Año Europeo del Envejecimiento Activo y de la Solidaridad Intergeneracional. El objetivo: crear una cultura de envejecimiento activo en este continente sobre la base de una sociedad para todas las edades.
Se asoma un reto para los políticos: “mejorar las oportunidades de envejecer activamente en general y de vivir independientemente, actuando en ámbitos tan distintos como el empleo, la sanidad, los servicios sociales, la formación de adultos, el voluntariado, la vivienda, los servicios informáticos o el transporte”. Walter Radermacher, director general de Eurostat, señala que el envejecimiento activo es definido por la Organización Mundial de la Salud como el proceso de optimización de oportunidades para la salud, participación y seguridad con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las personas mayores.
Las Naciones Unidas estimaron una población mundial para 2010 de 6.895 millones siendo Asia el continente con mayor población con casi seis de cada diez personas del planeta. La población mundial creció a un promedio anual del 1,3% entre 1990 y 2010. El crecimiento más alto se dio en Africa (2,4% anual) mientras que la más lenta tasa de crecimiento poblacional fue registrada en Europa (0,1% anual). Este fenómeno demográfico de envejecimiento no solo se presenta en Europa sino asimismo en América Latina, el Caribe, Asia y Oceanía. Japón es el país que más rápido está envejeciendo. El envejecimiento demográfico en Estados Unidos tiene un proceso más lento debido a la tasa de fertilidad que fue mucho más alta que en la mayoría de otros países con economías desarrolladas.
Uno de los mayores objetivos de este Año Europeo 2012 es de revertir la idea de que las personas mayores son una “carga” para la sociedad. Al involucrar más a estas personas, se obtienen asimismo beneficios económicos para la misma sociedad como un todo, mientras que se promueven la salud mental, social y el bienestar humano.

Los retos demográficos asimismo demandan el relevo generacional a través de un mayor apoyo a las familias, un mayor crecimiento del empleo para lograr una Europa más competitiva. Por otro lado está el tema de la integración de los inmigrantes y el ejercicio de unas finanzas públicas sostenibles que garanticen una seguridad social y equidad entre las generaciones.
La sociedad puede y debe pensar su futuro. La familia juega un función primordial en este proceso. Un cantautor brasileño afirma: “la vida es el arte del encuentro”. La vida es relación. Debe darse este encuentro entre las diversas generaciones y no confrontaciones.
Ante una necesidad de identidad cultural tan fuerte, esta iniciativa ha sido muy sensata para fortalecer el diálogo entre las generaciones. Para capitalizar un humanismo tan necesario en estos tiempos que vivimos.

Helena María Fonseca
Administradora de negocios
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