Familias pueden ayudar a sus hijos a cerrar el curso lectivo con éxito
Acompañamiento en fase final es vital cuando se acumulan exámenes, proyectos y otros pendientes, según Universidad Fidélitas
A pocas semanas de concluir el año escolar, las familias todavía están a tiempo de detectar dificultades académicas, reforzar el aprendizaje y coordinar con los docentes acciones para mejorar el rendimiento de sus hijos.
Según el calendario del Ministerio de Educación Pública (MEP), las clases en centros educativos públicos finalizarán el 9 de diciembre, aunque las fechas pueden variar en instituciones privadas.
Josué Sánchez Marín, director de la Escuela de Educación de la Universidad Fidélitas, recomienda prestar especial atención a este periodo, cuando suelen acumularse exámenes, proyectos y trabajos pendientes.
El especialista aconseja revisar las calificaciones parciales, consultar a los profesores cuando existan materias con bajo rendimiento y establecer un plan de estudio.
Entre las principales recomendaciones destacan revisar las notas para identificar las asignaturas que requieren mayor atención, elaborar un calendario con fechas de exámenes y entregas pendientes, y dedicar tiempo diariamente al repaso, en lugar de concentrarlo antes de una prueba.
También es conveniente pedir al estudiante que explique los contenidos con sus propias palabras para detectar dudas y vigilar la asistencia, pues las ausencias podrían afectar el acceso a pruebas de ampliación.
El acompañamiento debe considerar el bienestar emocional. La presión académica puede generar ansiedad y frustración, por lo que es importante reconocer el esfuerzo y buscar apoyo del Departamento de Orientación o de especialistas cuando sea necesario.
Perder una materia no significa necesariamente repetir el año. La promoción depende del nivel educativo, las asignaturas pendientes y las disposiciones del Reglamento de Evaluación de los Aprendizajes y de la Conducta del MEP.
Las familias deben consultar los requisitos de promoción y las oportunidades de recuperación. Si consideran que existe un error en una calificación, pueden informarse sobre los procedimientos de revisión y apelación.
Cuando corresponda realizar pruebas de ampliación, la preparación debe comenzar desde que se conocen los resultados. Identificar los contenidos y distribuir el repaso durante las vacaciones puede ayudar a mejorar el desempeño.
En secundaria existen disposiciones específicas de promoción que deben revisarse según cada nivel y situación académica.
Sánchez recomienda abordar estos casos con serenidad y analizar las causas de las dificultades. Si un estudiante debe repetir el año, el resultado no define sus capacidades ni su futuro. Lo importante es identificar qué necesita mejorar y construir un plan para afrontar el siguiente curso con mejores herramientas.