¿Qué pasará en Estados Unidos tras la derrota de Donald Trump y los republicanos en las elecciones de medio periodo?
Mayor conflicto político para discutir presupuesto y otras leyes y fin de la guerra con Irán entre las consecuencias
Las elecciones de medio mandato en los Estados Unidos, denominadas midterms en inglés, fueron una noche de ensueño para el Partido Demócrata y una verdadera pesadilla para el mandatario Donald Trump y su partido Republicano.
Y es que el Partido Demócrata se ha hecho con el control del Congreso, al lograr una mayoría clara tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado, lo cual, marcará un cambio profundo en la política de Estados Unidos, según Carlos Cascante, académico de la Escuela de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional (UNA).
“El resultado electoral supone un duro batacazo para el Partido Republicano y el presidente Trump. Aunque es normal que en las elecciones de medio periodo el partido en el poder pierda bancadas tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes, el margen de la derrota de ayer hace cambios sustanciales en la composición de las cámaras, pero además hace cambios sustanciales en las legislaturas estatales y en las gobernaturas estatales”, señaló Cascante.
Datos preliminares señalan que los demócratas lograron 54 escaños en el Senado, por encima de los 51 necesarios para obtener la mayoría, mientras que la Cámara de Representantes, los demócratas lograron 255 escaños, consolidando también su control legislativo.
El académico considera que el resultado electoral abrirá un periodo de fuertes tensiones entre el Poder Ejecutivo y el Congreso, debido a que Trump no estaría dispuesto a reducir sus expectativas políticas.
“No es de esperar que el presidente Trump reduzca sus expectativas y eso va a llevar a enfrentamientos muy serios entre el Congreso y el poder ejecutivo. El ejecutivo conserva capacidades jurídicas y políticas para avanzar su agenda. Sin embargo, el legislativo puede ponerle obstáculos en torno al presupuesto”, explicó.
Uno de los principales cambios estará relacionado con la capacidad del mandatario Trump para nombrar funcionarios de confianza en puestos estratégicos del Gobierno estadounidense, particularmente en el sistema judicial.
Con la derrota electoral, el republicano ya no podrá nombrar por sí solo los nombramientos.
“Lo que sí cambia es la capacidad del ejecutivo de instalar personas cercanas a sus líneas políticas en importantes puestos de dirección en los Estados Unidos y mucho más importante en la judicatura, donde para nombrar jueces e incluso fiscales y jueces de la Suprema Corte requiere de la aprobación del Congreso”,
En cuanto a la política exterior, el control demócrata del Congreso también tendrá repercusiones especialmente en relación con la guerra en Irán.
De acuerdo con Cascante, tanto los demócratas como sectores del propio Partido Republicano podrían presionar a Trump para acelerar una salida del conflicto, un tema que considera fundamental de cara a las elecciones presidenciales de 2028.
“En la política exterior es de esperar que los demócratas y los propios republicanos presionen al gobierno por una rápida salida de la guerra en Irán. Este elemento resulta esencial para las elecciones del 2028. Sin embargo, esto choca con algunas amenazas que ha hecho el presidente Trump de hacer una continuación de la guerra o un aumento de las hostilidades”, indicó.
Finalmente, América Latina podría convertirse en un eje de mayor atención para la política exterior de Trump, mediante una profundización de su denominada doctrina Donro.
No obstante, Cascante advirtió que el nuevo equilibrio de poder en el Congreso podría limitar el alcance de las iniciativas impulsadas por el mandatario en la región.
“América Latina, por otra parte, puede ser un elemento de concentración de la política exterior de Trump de una profundización de su denominada doctrina Donro, sin embargo, también los límites que el Congreso de los Estados Unidos pueda poner al financiamiento de iniciativas como el escudo de las Américas y los proyectos y los procesos migratorios del presidente Trump pueden ralentizar u obstaculizar este tipo de proyectos”, concluyó.