¿Están los edificios en Costa Rica preparados para terremotos?
Los terremotos, por sí solos, no son los responsables de la mayoría de las pérdidas humanas
La madrugada de este lunes, miles de costarricenses fueron despertados por un fuerte temblor que terminó desvelando a más de uno, sobre todo, al recordar que recientemente la actividad sísmica en Venezuela derivó en un desastre nacional.
Es por ello que no está de más preguntarse, ¿está Costa Rica realmente preparada para enfrentar un terremoto de gran magnitud?
La respuesta no es sencilla y dependerá del fiel cumplimiento de las normas legales de construcción que están vigentes, de acuerdo con Francisco Villalobos Ramírez, profesor de Ingeniería Civil de la Universidad Fidélitas y jefe del Laboratorio de Estructuras del LanammeUCR.
El experto señala que Costa Rica posee una de las normativas sísmicas más avanzadas de América Latina, además de una larga trayectoria en ingeniería estructural.
Pese a ello, Villalobos destacó que los terremotos, por sí solos, no son los responsables de la mayoría de las pérdidas humanas.
"Cuando ocurre un terremoto de gran magnitud, el verdadero enemigo no es el movimiento del suelo, sino el colapso de las edificaciones. La diferencia entre una tragedia y un evento con pocas víctimas suele estar en la calidad del diseño estructural, el cumplimiento del Código Sísmico y la correcta construcción de las obras”, explicó el experto.
En ese sentido, Costa Rica ha fortalecido progresivamente su capacidad para construir edificaciones más seguras.
“Es importante entender que una estructura sismorresistente no significa que saldrá completamente intacta después de un terremoto. Puede sufrir daños importantes e incluso requerir demolición, pero su objetivo principal es proteger la vida de las personas evitando el colapso”, agregó.
El docente aclara que el concepto de “edificio antisísmico” es técnicamente incorrecto, ya que ninguna construcción puede garantizar daño cero frente a un terremoto de gran intensidad. La ingeniería moderna busca que las estructuras disipen la energía del sismo de manera controlada para preservar la vida humana.
Francisco Villalobos Ramírez, profesor de Ingeniería Civil de la Universidad Fidélitas y jefe del Laboratorio de Estructuras del LanammeUCR. Cortesía/La República