El estudio ESCUDDO, desarrollado por investigadores costarricenses en colaboración con el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, encontró que una dosis de la vacuna bivalente o nonavalente ofreció una protección no inferior a la de dos dosis frente a las infecciones por los tipos de VPH 16 y 18. La eficacia de la vacuna fue de al menos un 97%.