Marcel Hernández marcó diferencias en favor del Herediano con sus once anotaciones, básicamente en varios partidos en el cierre de la etapa de clasificación que el Team ganó 1-0, con goles del ariete cubano.
Pero Herediano no es solo Marcel; de ser así, Amarini Villatoro, técnico del Cartaginés, rival de los florenses en semifinales, ordena marca personal o duplicada sobre el goleador del campeonato y puede que resuelva el asunto.
Pero no es así: para frenar la máquina de José Giácone y volcarla, la procesión va por otra ruta y tácticamente, el dilema más difícil de resolver, radica en hallar la fórmula de quebrar, romper, resquebrajar el muro defensivo del Team, el punto más alto de un equipo que se aseguró un puesto en la final, por una corona que brevemente, por solo cuatro meses estuvo en las vitrinas del Alajuelense.
En 18 juegos, el Herediano solo permitió diez goles y repasando partidos y haciendo memoria, el portero Danny Carvajal, que se jugó esos 18 partidos completos, no fue exigido durante el Clausura a tener que volar de palo a palo o lanzarse a los pies de atacantes rivales para preservar los triunfos. Para Carvajal, que claro que tuvo acciones determinantes, estas fueron mínimas, protegido por una retaguardia que toca al técnico Villatoro planificar como la dobla.
De esa zona defensiva del Team, destaco tres figuras que llevaron el peso de tantas victorias mínimas: Keyner Brown, Everardo Rubio y Sergio González. Este candado mexicano resultó polifuncional y fue un cerrojo como defensor central y también volante de marca. Al costado de Brown, Sergio lo hizo tan bien, que Giácone se dio el lujo de dejar en banca varios partidos al catracho Getsel Montes, otra muralla humana. La zona central defensiva del Herediano, combinada con la efectividad de Marcel Hernández son los puntos clave de un equipo que además cuenta con dos carrileros seleccionados nacionales: Haxzel Quirós y Darryl Araya, quienes, protegidas sus espaldas por ese muro de contención ya citado, vuelan a posiciones ofensivas y se asocian específicamente con Elías Aguilar para generar en la cintura del Team, fútbol ofensivo.
Termino resaltando el gran aporte que ofreció en el cierre de esta fase, el veterano Keyser Fuller, convertido en titular como lateral o mediocampista. Jugador de mucho recorrido, fue vital para don Pepe Giácone, en esos juegos bravos de la competencia.





































