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Zarpazos políticos en camino

Vladimir de la Cruz [email protected] | Miércoles 13 julio, 2011



PIZARRON
Zarpazos políticos en camino

Zarpazos políticos pretenden los diputados Francisco Chacón y Luis Gerardo Villanueva del PLN para ejercer mejor control monopartidista de la Asamblea Legislativa, partido que históricamente tenga más presencia pública y política, gracias a los mecanismos del poder que han imperado en el país, para evitar la elección de diputados de pequeños partidos y de aquellos que desde 1998 han surgido en la vida política nacional, y así debilitar el control político sobre la gestión y negocios públicos, del Estado y el gobierno, sus funcionarios y sus vínculos.
Estos mecanismos, y la forma del TSE de interpretar los resultados electorales por cocientes, subcocientes y residuos hizo que históricamente la mayoría legislativa estuviera en manos de dos partidos. En los últimos tres gobiernos ese control se ha repartido en cuatro partidos donde dos de ellos ejercen la mayoría parlamentaria.
El pretexto de la propuesta es la posibilidad de remover de sus cargos a los diputados si las comunidades que los eligen no están satisfechos con su labor. En Costa Rica los diputados no son electos por comunidades. Son escogidos por partidos políticos que los proponen a los ciudadanos que así los eligen con su voto en las elecciones.
En este momento hay siete provincias o regiones, por las cuales estos diputados se escogen de la oferta que hacen los partidos. Estas provincias determinan su número de diputados por la cantidad de ciudadanos que haya en ellas, resultado de los censos. Así, puede variar el número de diputados de una provincia en los siguientes procesos electorales después de cada censo. Con las provincias hay 81 cantones, microrregiones que forman parte de ellas.
Estos diputados proponen crear 57 nuevas regiones, sustituyendo las siete provincias y los 81 cantones, asignando un diputado a elegir por cada una de estos nuevos distritos electorales o como se les llegue a llamar.
Ello significa mantener el mismo número de diputados que existen hoy, 57, no electos por provincias sino por estas 57 regiones que se crearían. Así, cada nueva región solo elige un diputado. Esto significa que solo un partido, si se sigue el sistema de votación por partidos políticos, pueda elegir diputado por cada nueva región. Basta comparar con los resultados de las elecciones de alcaldes para saber cuál será la tendencia de votación. Además, significa que el Poder Legislativo se regionaliza y pierda el carácter nacional que tiene. No habría ninguna diferencia en cantonizar esta elección del mismo modo y hacer que cada diputado vaya a defender solo el interés cantonal al que pertenezca, acompañado de partidas específicas, o de gobierno, para repartir en cada región. Es lo peor que le puede pasar al sistema democrático actual.
Supone esta nueva forma de nombrar diputados la revocatoria de su elección por referendo, figura de revocatoria de mandato que no existe.
Empecemos por aquí, ampliar el plazo presidencial y de diputados a seis años, reelección consecutiva por una vez para la presidencia, reelección sucesiva de diputados o carrera parlamentaria, posibilidad de revocatoria de mandato mediante referendo para la Presidencia a medio periodo, elección de la mitad de los diputados a medio periodo, que es la mejor forma de evaluar su gestión, voto registrado de los diputados en todos sus actos legislativos, para sentar responsabilidades y poder determinar los electores si siguen apoyando a ese diputado y a su partido.
O, que la elección de diputados se haga directa, sin partidos políticos, como en la Asamblea Constituyente de Venezuela de 1999, en la cual fueron barridos los partidos tradicionales de allá.

Vladimir de la Cruz