(Video) Rescate Wildlife Zoave intensifica esfuerzos para sanar capibara hembra lesionada
El animal, que fue rescatado junto a otros ejemplares durante un decomiso reciente, recibe atención veterinaria personalizada
El Rescate Wildlife Rescue Center – Zoave, ubicado en La Garita de Alajuela, ha intensificado sus esfuerzos para sanar a una capibara hembra que presenta una lesión en los ligamentos de una de sus extremidades. El animal, que fue rescatado junto a otros ejemplares durante un decomiso reciente, recibe atención veterinaria personalizada, que incluye terapia con láser y aplicaciones de frío para reducir la inflamación y acelerar su recuperación.
Este tipo de tratamientos no invasivos ha mostrado buenos resultados en animales silvestres. La capibara también es monitoreada en cuanto a su comportamiento y dieta, y responde positivamente al entorno enriquecido en el que se encuentra, explicó Isabel Hagnauer, médica veterinaria y vocera de Rescate Wildlife Zoave.
Mientras tanto, los demás ejemplares del grupo, también víctimas del tráfico ilegal, muestran signos de adaptación: se alimentan adecuadamente, exploran el recinto y presentan una conducta compatible con el bienestar animal. Estos avances, aunque preliminares, son resultado de un entorno controlado y del trabajo técnico del equipo de veterinarios y cuidadores.
Tráfico ilegal de fauna: una amenaza persistente
El decomiso de estas capibaras ha puesto en evidencia un fenómeno creciente en Costa Rica: el tráfico ilegal de fauna silvestre, una de las principales amenazas para la biodiversidad nacional. Aunque la legislación costarricense prohíbe la tenencia, comercio y transporte de especies silvestres —tanto nativas como exóticas—, los vacíos en la fiscalización y la alta demanda, especialmente de animales exóticos como mascotas, continúan alimentando este mercado.
En este caso específico, se trató del primer decomiso oficial de capibaras en el país. Esta especie no es nativa de Costa Rica, pero sí común en América del Sur. Las autoridades realizaron la incautación en un vehículo que también transportaba sustancias ilegales, lo que sugiere vínculos entre el tráfico de fauna y otras actividades criminales. Según datos de organizaciones conservacionistas, las redes de tráfico muchas veces operan de forma transnacional, afectando múltiples ecosistemas y comunidades.
El impacto de esta actividad va más allá del daño individual a los animales. El transporte y la tenencia inadecuados comprometen su salud y bienestar, mientras que la introducción de especies no nativas puede provocar desequilibrios ecológicos severos, como la transmisión de enfermedades o el desplazamiento de fauna local.
Educación y conciencia pública
Desde Rescate Wildlife se insiste en que la educación ambiental es una de las herramientas más efectivas para combatir el tráfico de fauna. Informar a la ciudadanía sobre las consecuencias legales, sanitarias y ecológicas de adquirir animales silvestres como mascotas es fundamental. Además, se hace un llamado a denunciar cualquier actividad sospechosa a través de los canales oficiales del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), el SINAC y el 911.
Finalmente, el equipo del centro recuerda que cada animal rescatado representa una historia de supervivencia, pero también un síntoma de un problema mayor que debe abordarse desde múltiples frentes: legales, sociales, educativos y éticos.