Viajar a EE.UU. costará más: nuevo recargo de $250 encarece el trámite de visa a partir de 2026
Millones de viajeros pagarán hasta $435; medida afectará incluso a quienes planean asistir al Mundial de fútbol
A partir de 2026, solicitar una visa para ingresar al país norteamericano será significativamente más costoso debido a un nuevo recargo obligatorio de $250 que se sumará a las tarifas actuales.
La medida fue aprobada como parte de la nueva ley migratoria conocida como "One Big Beautiful Bill", firmada por el presidente Donald Trump el pasado 4 de julio de 2025.
El objetivo de la normativa es reducir el número de personas que ingresan como turistas y luego permanecen de forma irregular, reforzando el control migratorio.
La nueva “Visa Integrity Fee”, como ha sido bautizada esta tarifa, aplicará a todas las visas no inmigrantes, entre ellas las de turismo (B-1/B-2), estudio (F, M), trabajo temporal (H-1B) y programas de intercambio (J-1), entre otras, con esta nueva imposición, el costo total del trámite ascenderá de $185 a $435.
Según el Departamento de Estado, este cargo será obligatorio e ineludible, tanto para solicitudes nuevas como para renovaciones iniciadas desde la entrada en vigor de la ley.
Por esta razón, se recomienda a los interesados realizar sus trámites lo antes posible para evitar el aumento.
Aunque aún no se ha anunciado una fecha exacta de aplicación, se estima que el cobro comenzará a finales de 2025 o en los primeros meses de 2026.
Como único alivio, se contempla la posibilidad de que el recargo sea reembolsable si el visitante cumple con todas las leyes migratorias durante su estancia en territorio estadounidense.
Esta modificación impactará especialmente a quienes tienen planes de asistir a la Copa Mundial de la FIFA 2026, que se celebrará en México, Canadá y principalmente en Estados Unidos, país que albergará la mayoría de los partidos del torneo.
Millones de fanáticos que deseen viajar a la máxima cita del fútbol deberán ahora considerar este gasto adicional en sus presupuestos.
La Visa Integrity Fee representa un giro contundente en la política migratoria y económica de EE.UU., con efectos directos en turistas, estudiantes y trabajadores temporales de todo el mundo.