Juan Carlos Pérez

Enviar
Sábado 15 Septiembre, 2007

Un problema mental

Juan Carlos Pérez

La adopción de una política pública como sus efectos no se produce en un vacío, ya que su ejecución experimenta desviaciones ocasionadas por cambios en el entorno. Eventos como el incremento en el precio del petróleo y la necesidad de encontrar productos sustitutos para disminuir su dependencia, son un claro ejemplo de factores que alteran, a favor o en contra, los resultados esperados.
Así, normalmente, consulto a mis estudiantes sobre la relación que existe entre un aumento de los combustibles fósiles y los crecientes costos de producción de la carne de pollo y otras. En primera instancia la respuesta se centra en los incrementos en el costo del transporte. Sin embargo, después de un ejercicio construido sobre la base de una batería de preguntas, el panorama del estudiante se abre y agrega el aumento en el precio de algunos granos, como el maíz amarillo, por efecto de la creciente demanda de los biocombustibles, que son básicos para las mezclas nutricionales de estos animales.
Para el caso de una política pública que incorpora, en materia comercial, a los tratados de libre comercio como instrumento que asegura los principales mercados de exportación, podría suceder que el plazo de tiempo otorgado a los sectores considerados como sensibles durante la negociación no sea suficiente para su transformación. Utilicemos como ejemplo el de los productores de carne de cerdo, al que se le otorgó un plazo de desgravación de 15 años en el arancel (los primeros seis años no se produce la desgravación), activación de la salvaguardia de 400 TM en el primer año y de ahí en adelante un 40% del volumen de la cuota.
Algunas razones que podrían explicar un posible fracaso de este sector son: el limitado acceso al crédito, escasa asistencia técnica, incremento en el precio de los insumos para fabricar las mezclas, la aparición de una epidemia porcina, cambios en los gustos y preferencias del consumidor, limitada innovación, caída en la productividad por sistemas de crianza poco competitivas y, finalmente, una deficiente gestión de los principales líderes de las asociaciones que los aglutinan.
Lo anterior explicaría a futuro la desaparición de esta actividad. Lo contrario, su éxito en medio de un proceso de inserción inteligente en la economía mundial. Por lo cual es un absurdo renunciar a las oportunidades que ofrece un TLC, teniendo como argumento todos los obstáculos que se deben sortear para su óptimo aprovechamiento. En este sentido, sectores como el cafetalero han sabido sobreponerse a un mercado tremendamente turbulento y competitivo, mediante una estrategia de reposicionamiento basada en la diferenciación a partir de la calidad, productividad, innovación y focalización en nichos de consumidores con gustos sofisticados (café gourmet y orgánico).
El éxito o fracaso de una política pública no es un problema de carácter ideológico. Es un tema que involucra muchas variables, algunas bajo control de los principales actores como: oportuna adaptación al entorno, capacidad empresarial y de negociación, creatividad, uso intensivo de la tecnología, calidad del recurso humano y, sobre todo, un cambio de mentalidad.

[email protected]