Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 10 Febrero, 2010


Un plan para el futuro


Un ex presidente me dijo que su periodo constitucional se había dividido en tres partes. El primer año se abocó a organizar bien su equipo, preparar proyectos y ver la viabilidad política y económica de cada uno; el segundo y tercero sirvieron para implementar todo lo que se pudiera en tan corto plazo, y el cuarto se consumió inaugurando obras, entregando pergaminos y preparando para su sucesor. Según él se perdía la mitad del tiempo de un primer mandatario entre la “entrada” y la “salida”. Uno de los desafíos que conlleva un sistema de gobierno como el costarricense, en el que se eligen todas las autoridades cada cuatro años, es precisamente ese problema de la pérdida de tiempo y recursos con los cambios.
Un excelente ejemplo de esta ineficiencia es lo que ha pasado con la apertura del servicio de telefonía celular. El pueblo aprobó en un referendo la competencia en esta actividad comunicativa en abril de 2007; tres años después saldrá la administración Arias del poder sin que ninguna empresa sea elegida para competir con el ICE. Cuando el Presidente anunció que quería adjudicar las frecuencias en la semana antes de su salida del poder, la campaña electoral intervino y no pudo. Entrará la administración nueva ahora en mayo, y si esta apertura no es prioridad, se podrían perder otros años adicionales sin una serie de servicios que no ha logrado brindar la empresa estatal.
Lo que hace falta es un plan nacional acordado entre los diversos sectores políticos, económicos y sociales, que permita esbozar lo que se visualiza que sería la Costa Rica de 2025. Con un plan de acción de este tipo, cada periodo de cuatro años podría tener diferencias con los anteriores, pero otros programas se mantendrían de forma permanente no importa quién esté en el poder. Un ejemplo de lo que pudiera incorporarse en este plan es lo que ha pasado de manera informal en el campo energético. Parece que existe un consenso entre todas las corrientes políticas y económicas que Costa Rica tiene que ser independiente en cuanto a fuentes renovables de energía eléctrica. Con la excepción del gobierno de Abel Pacheco, los programas de construcción de represas, de plantas geotérmicas se han implementado sin que haya interferencia de una administración u otra.
Lo que faltan son más acuerdos en áreas como la seguridad física, el sistema educativo, el sistema de seguro social, el transporte público, y unos dos o tres más. Observé el tren de Pavas pasar ayer, y me pareció algo de la película “Mary Poppins”. Me pregunté ¿si realmente hay un compromiso con el transporte ferroviario? ¿Hay compromiso general a largo plazo con este proyecto? Si afirmativo, ¿cómo es posible operar con locomotoras y vagonetas de la década de 1950?
Un sábado de enero por la tarde, me senté con Fred Blaser por varias horas para hablar de este Plan Costa Rica 2025, y creo que lo convencí de que este medio pudiera tomar un papel importante en promover la formación de un grupo que pueda confeccionarlo. Se hizo un plan de este tipo entre 1983 y 1984, organizado por CINDE, y se ha implementado mucho de lo acordado. Pero ya ese plan se cumplió. Ahora que viene un gobierno nuevo, ¿realmente tendrán una visión más allá de lo inmediato?

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