Residir en Francia durante siete meses, trabajar 12 horas semanales apoyando a docentes locales en clases de español y con un salario aproximado de mil euros mensuales, es la invitación del Embajador de Francia en Costa Rica, David Izzo, quien anunció la apertura de la convocatoria 2025-2026 del programa de asistentes de idioma.
Esta iniciativa fortalece la cooperación cultural y educativa entre ambos países, permitiendo a costarricenses trabajar en escuelas francesas y compartir su cultura.
La convocatoria está dirigida a estudiantes universitarios que hayan completado al menos el tercer año de su carrera, así como a docentes de francés con diploma universitario.
También pueden aplicar jóvenes de entre 20 y 35 años, residentes en Costa Rica, con un dominio oral y escrito avanzado del francés.
Este año se amplió el rango de edad, ya que en la edición anterior el límite era de 30 años.
Asimismo, estudiantes de otras carreras con un nivel comprobado de francés podrán participar. Para ello deben presentar una constancia oficial que certifique sus conocimientos en el idioma.
Los interesados encontrarán todos los detalles de la convocatoria en el sitio web oficial de la Embajada de Francia en Costa Rica: cr.ambafrance.org/espanol.
Un programa recíproco que enriquece a ambos países
En Francia, el Ministerio de Educación Nacional invertirá este año 300 mil euros para financiar la participación de 42 asistentes costarricenses. Con este aporte, el programa refuerza su compromiso de intercambio cultural y educativo.
Además, Costa Rica es el único país de Centroamérica donde existe reciprocidad en el programa. De hecho, en 2024 se abrieron nueve plazas para que jóvenes franceses viajaran al país y compartieran su idioma y cultura con estudiantes locales.
A lo largo de su historia, el programa ha tenido un impacto duradero. Fue creado en 1905 entre Francia, el Reino Unido y Alemania, y llegó a Costa Rica en 1982. Desde entonces, más de 900 costarricenses han participado, perfeccionando su dominio del francés, desarrollando experiencia profesional y viviendo una inmersión cultural única.
Finalmente, el Embajador Izzo destacó que esta oportunidad permite a los asistentes costarricenses convertirse en embajadores culturales en Francia y, a su regreso, transmitir su experiencia y fortalecer la enseñanza del idioma en el país.