Bajo el título, “Familia busca respuestas tras deportación de un hombre en estado vegetativo a Costa Rica por parte de ICE”, el prestigioso medio liberal del Reino Unido The Guardian publicó la historia del costarricense Randall Gamboa Esquivel, quien fue deportado en estado vegetativo desde Estados Unidos para después morir en suelo patrio.
En su edición digital, el medio presenta la nota como “una exclusiva” y destaca la impotencia de la familia de Gamboa, la falta de respuestas y las dudas de supuestas enfermedades mentales del fallecido, tal y como lo indican las autoridades de Estados Unidos.
Y es que, antes de partir a dicho país en 2024, en busca del sueño americano, Gamboa tenía una excelente salud, mientras que al momento de ser deportado su estado era lamentable.
Dudas
De acuerdo con la publicación, Gamboa fue recluido inicialmente en el centro de detención del condado de Webb, en Laredo, y luego trasladado al centro de detención de Port Isabel, en Los Fresnos, ambos en el sur de Texas.
Casi diez meses después, en septiembre de 2025, la administración Trump trasladó en una ambulancia aérea al hombre de 52 años hasta San José, capital de Costa Rica.
“Nunca volvió en sí y, cinco semanas después, Gamboa fue declarado muerto en un hospital de Pérez Zeledón, su ciudad natal”, indica la publicación.
Su hermana menor, Greidy Mata, dijo que todavía intenta entender cómo su salud se deterioró de forma tan grave mientras estaba bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE).
Mata relató que Gamboa se escuchaba y se veía saludable cuando hablaban por videollamadas mientras estaba detenido, hasta el 12 de junio, fecha de su última conversación, después de la cual pareció desaparecer.
Mata esperó durante semanas para saber de él, sin saber que Gamboa había sufrido una crisis de salud.
“Mi hermano desapareció y tuvimos que acudir a agencias, abogados, consulados, a cualquiera que quisiera ayudarnos. ¿Cómo es posible que un hombre que salió sano, alto, gordito, robusto, regresara sucio, con aspecto de abandono, con úlceras en todo el cuerpo, en estado vegetativo?”, agregó.
Según un documento incluido en los expedientes médicos y emitido por el Ice Health Service Corps (IHSC) —un servicio dentro de ICE que brinda atención médica en custodia migratoria y evalúa a personas programadas para deportación—, Gamboa fue hospitalizado con un “estado mental alterado”.
El documento también indica que estaba tomando medicamentos antipsicóticos y antidepresivos.
Familiares y amigos negaron que Gamboa tuviera antecedentes de enfermedad mental antes de migrar a Estados Unidos.
Tricia McLaughlin, subsecretaria del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS), entidad a la que pertenece ICE, señaló en una respuesta por correo electrónico, al ser consultada sobre la detención y el estado de salud de Gamboa.
“Mientras estuvo bajo custodia, profesionales médicos le diagnosticaron psicosis no especificada y lo hospitalizaron en el Hospital Valley Baptist para que recibiera la atención médica y de salud mental adecuada”.
Para el 7 de julio, Gamboa había sido diagnosticado con al menos diez afecciones, según documentos médicos del hospital.
La sepsis —una reacción potencialmente mortal a una infección— figura como diagnóstico principal, seguida de rabdomiólisis, una condición en la que el tejido muscular dañado se descompone rápidamente.
Otros padecimientos descritos en los registros incluyen desnutrición proteica y encefalopatía tóxica, causada por una infección o por la exposición prolongada a drogas, radiación o metales, que altera la función cerebral.
Tampoco respondió a una serie de preguntas, entre ellas si alguno de sus funcionarios consulares visitó a Gamboa durante su hospitalización en Texas.
Pedir explicaciones
El 27 de octubre anterior, el gobierno de Rodrigo Chaves dio a conocer que realizará todas las gestiones necesarias para esclarecer la muerte de Randall.
“El Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto lamenta profundamente el fallecimiento del ciudadano costarricense Randall Gamboa Esquivel y expresa sus más sinceras condolencias a su familia y personas allegadas en este difícil momento. La Cancillería continuará realizando todos los esfuerzos necesarios para esclarecer las circunstancias en que se produjo su detención y posterior traslado a Costa Rica”, dijo el Gobierno en un comunicado.
Durante el tiempo en que el señor Gamboa permaneció bajo custodia del Servicio de Aduanas y Migración de los Estados Unidos, el Consulado General de Costa Rica en Houston dio seguimiento a su caso, ejerciendo las acciones posibles dentro del marco del derecho internacional y las regulaciones locales aplicables, según Cancillería.
A la fecha, se desconocen las gestiones.