Alejandro Madrigal

Alejandro Madrigal

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Viernes 12 Enero, 2018

Teletica y su debate oligárquico

Teletica Canal 7 tiene programado su debate presidencial para el próximo martes 30 de enero, apenas cinco días antes de la elección. Sabemos que es uno de los eventos más sintonizados por la población costarricense, que es un espacio que muchas personas utilizarán para terminar de decidir su voto y todo parece indicar que solo planean invitar a tres de los 13 candidatos. Los candidatos Álvarez Desanti, Piza Rocafort y Castro Fernández recibieron su invitación hace casi un mes y nadie más la ha recibido. Es decir, demasiados se quedarían por fuera, lo cual debe indignarnos muchísimo. Indigna que Teletica no piense invitar a su debate a Carlos Alvarado Quesada, el candidato del partido más votado en 2014, que eligió 13 diputados y que ha gobernado estos cuatro años; y a Edgardo Araya, candidato del tercer partido más votado en 2014 y que logró elegir nueve diputados; por mencionar los dos ejemplos más claros desde mi punto de vista. Desde luego que resulta poco práctico e incluso estéril un espacio con todos los candidatos, pero reducir hasta tres las opciones es exagerado. Al menos cinco o seis candidatos deberían ser invitados para no caer en tan criticable imprudencia, como lo han hecho en procesos anteriores.

Es claro que el criterio en el cual se apoyan exclusivamente son las encuestas, y debemos tener claras varias de sus limitaciones al respecto: las encuestas son fotografías de un momento, no son para nada pronósticos o predicciones de un resultado más probable. Menos aún cuando alrededor de un 30% de la población permanece indecisa y que sabemos que la mayoría de ellos se decidirán hasta pocos días antes de la elección. Dependiendo de cómo se distribuya ese 30%, hasta quien va sexto en las encuestas podría terminar como el más votado. Añadamos a esto la volatilidad de quienes hoy están decididos, con gran facilidad muchas personas cambian su preferencia de una semana a otra. Y, por último, algunas encuestas publicadas en los últimos meses arrojan motivos que evidencian posibles sesgos a la hora de seleccionar la muestra, lo cual sin duda afecta los resultados publicados.



Esto se traduce en que los apoyos mostrados por las encuestas son burbujas que se pueden desinflar en cuestión de días. No son apoyo sólido hasta que haya habido una elección, mientras que los resultados anteriores son hechos, son apoyo real que han recibido efectivamente los partidos y candidatos. Por todo ello, las encuestas no pueden ser el único criterio y tampoco puede ser que, de 13 opciones, nos restrinjan a las tres que ellos quieren, cuando sabemos que los resultados históricamente han diferido tanto de las encuestas en todos los últimos procesos.

Probablemente Teletica será el único medio que incurre en el acto desvergonzado de excluir al candidato oficialista de un debate de alcance nacional y de forma tan arbitraria. Significa básicamente decirnos a los costarricenses que tenemos que votar por otra opción distinta a la que ha gobernado estos cuatro años. Significa imponernos a los costarricenses por quién sí y por quién no votar el hacer un debate solamente con candidatos de oposición. ¿Qué es lo que temen? ¿Qué el mismo partido logre ganar de nuevo? Los costarricenses son los que deben decidir eso, no un canal manejado por unos pocos empresarios.

No es coincidencia que los únicos candidatos invitados sean Juan Diego Castro, quien ha sido su claro favorito, experto consultado por años y abogado defensor de Canal 7 en casos muy complejos; además de los dos candidatos de los partidos más tradicionales y cuestionados de Costa Rica: el PLN y el PUSC. Esto se llama comportamiento oligárquico, de parte de uno de los más grandes medios de comunicación del país, y su existencia no es compatible con la democracia. No permitamos este abuso, aún existe tiempo de rectificar. Si Teletica no incluye más candidatos, no sintonicemos ese debate, porque nada afecta más a un canal como este que baja audiencia en un evento tan importante.