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Sábado, 17 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


Solidarismo se consolida

Leiner Vargas [email protected] | Martes 05 julio, 2011



Reflexiones
Solidarismo se consolida

Me ha tocado vivir en distintas sociedades y he visto funcionar modelos muy distintos de organización de los trabajadores. El modelo sindicalista danés es quizás un ejemplo de gran interés personal por su gran visión y su enorme capacidad social para llegar a consolidar acuerdos colectivos de interés social común.
En Costa Rica, más allá de las posiciones ideológicas que pudieron motivar el nacimiento de una forma alternativa de agrupación laboral, la realidad es que el Movimiento Solidarista Costarricense se ha consolidado como una alternativa en la gestión de los recursos por concepto de adelanto de cesantía, lo que sin duda han generado importantes beneficios a la familia trabajadora costarricense.
Hoy por hoy, con alrededor de 1.600 asociaciones solidaristas que administran cerca de $3.240 millones en patrimonio y que agrupan alrededor de 425 mil trabajadores, el solidarismo es el movimiento laboral de mayor crecimiento y de gran solvencia financiera en el país.
Es claro que entre más democrática y autogestionaria sea una organización, mayor confianza genera entre los participantes de la misma. Esto es, sin duda, el gran mérito de la organización solidarista costarricense.
La democracia bien entendida acerca las voluntades de una dirigencia comprometida y socialmente regulada, la autogestión garantiza buenas decisiones a bajo costo. El solidarismo costarricense trata de muchas pequeñas empresas financieras que administran el ahorro del trabajador y el capital que por concepto de cesantía se adelanta a los trabajadores por parte de sus patronos.
Beneficio que gestionado de forma adecuada, genera réditos de importancia para la familia trabajadora y que sin duda, colabora en momentos de recesión y por supuesto, es un gran estímulo al ahorro y a la vida digna después de pensionarse.
Al principio para el empresario podría significar un gasto, pero en la práctica es una excelente inversión en el bienestar de la familia trabajadora y contribuye con muchos servicios y como un factor de calidad de vida del trabajador, que sin duda alguna ayudan a la productividad global del mismo y al bienestar de la empresa.
A pesar de su énfasis individual, en el sentido de entregar resultados proporcionales a sus ahorros, la fuerza que el colectivo ahorrando e invirtiendo tienen, colabora a que muchos puedan acceder a tiempo a bienes que de lo contrario serían imposibles de adquirir en forma individual.
Es por eso que la decisión del gobierno al amparo de lo acordado por la Asamblea Legislativa de elevar a rango constitucional el Movimiento Solidarista y de darles oportunidad a dichas organizaciones empresariales de administrar los recursos financieros de Vivienda es, sin duda alguna, una señal clara de la consolidación del Movimiento Solidarista en el país.

Leiner Vargas Alfaro
[email protected]