Roberto Dobles

Roberto Dobles

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Lunes 17 Marzo, 2014

No se podrá reducir la sobrecapacidad de la generación (y sus costos) si no se aumenta la proporción de fuentes de energía firme de bajo costo


Sobrecapacidad en generación eléctrica

Uno de los componentes críticos de la espiral de costos de la electricidad que estamos teniendo proviene de la inversión en plantas de generación de electricidad con baja producción anual, lo que genera una costosa sobrecapacidad de generación.
La matriz energética actual del sistema eléctrico, compuesta mayoritariamente por fuentes de energía renovables que por su naturaleza misma tienen una alta variabilidad en su producción (estacional y diaria), está conduciendo a un exceso de capacidad ociosa de generación, cuyos costos crecientes tienen que pagarse por medio de las tarifas eléctricas.
En 2013 la capacidad instalada de generación eléctrica fue de 2.731,22 MW y la demanda máxima fue de 1.592,90 MW, la cual ocurrió el 26 de febrero de 2013. El exceso de capacidad del sistema en este año fue entonces de 1.138,32 MW (lo que equivale a un 71,5%).
A pesar de esta sobrecapacidad, el país fue un importador neto de electricidad en 2013.
Y lo más preocupante es que la sobrecapacidad de generación y sus costos asociados aumentarán en el futuro con los proyectos previstos en esta década.
Si bien hay que tener cierto nivel de capacidad adicional para asegurar la reserva rodante y no rodante del sistema, esta no debe ser en exceso porque aumentaría innecesariamente los costos.
Por otro lado, la generación hidroeléctrica, base de nuestro sistema eléctrico, requerirá de un mayor respaldo de fuentes de energía firme (energía sin variabilidad productiva) para enfrentar la creciente variabilidad de producción inducida por la aceleración del cambio climático.
Esta es la fuente de energía que más se verá afectada por el cambio climático por ser una producción muy sensible a las épocas más secas y más prolongadas que se prevén en el futuro.
No se podrá reducir la sobrecapacidad de la generación (y sus costos asociados) si no se aumenta la proporción de fuentes de energía firme de bajo costo en la matriz energética.
El diesel y bunker importados que se usan actualmente como fuente cara de energía firme para contrarrestar la alta variabilidad de las fuentes renovables del sistema no son una solución debido a su altísimo costo.
Estos dos derivados de petróleo ya no se usan en el mundo para generar electricidad porque son sumamente caros, a excepción de algunos países pequeños en vías de desarrollo, como Costa Rica.
La evidencia en el mundo demuestra que la generación de energía firme con gas natural, que es de bajo costo y alto desempeño ambiental, reduce significativamente los costos de la electricidad y la sobrecapacidad de generación.
No solamente los costos de generación son mucho más bajos, sino que la producción de gas natural genera adicionalmente grandes ingresos fiscales para el Estado.
Sin embargo, en Costa Rica preferimos aumentar la costosa sobrecapacidad de generación eléctrica y utilizar bunker y diesel importados que son tan caros. No es así como vamos a reducir los costos de la generación de electricidad.

Roberto Dobles